Pilotos convertidos en responsables médicos por el Coronavirus

El protocolo de Sanidad hace que antes de aterrizar en el Prat el capitán del avión tenga que informar sobre la salud de los pasajeros

Reapertura del aeropuerto de Gran Canaria
Ángel Medina G.EFE

Viajar en tiempos del Coronavirus se ha convertido en un gesto extraño, en una difícil aventura, como si a una persona al andar le añadieses unos pesos de ocho quilos en cada pie. Lo rutinario, lo cotidiano, parece haber muerto. Desde el Ministerio de Sanidad se han desplegado una serie de protocolos que en el Aeropuerto de Barcelona se están siguiendo a rajatabla y que convierten a los pilotos prácticamente en médicos improvidados. Antes de aterrizar, el capitán ha de informar a la torre de control del estado de salud de sus pasajeros y la tripulación. Aunque el único baremo de medición real sea la temperatura, y no en todos los vuelos se toman, sí que hay que informar de casos que puedan ser susceptibles de ser tomados como síntomas peligrosos de la enfermedad. Nunca antes una tos a destiempo estuvo tan estigmatizada. De momento, no hay noticias de que en ningún vuelo se haya tenido que poner en cuarentena a todo un pasaje por un presunto caso de coronavirus, pero sigue siendo importante seguir con los protocolos.

En el Puerto de Barcelona la situación es la misma. Antes de atracar en la ciudad, el capitán de cada barco son responsables de informar del estado de salud de sus pasajeros y tripulación. en este caso sí que se conocen casos de cruceros aislados en alta mar totalmente en cuarentena por la aparición de la enfermedad dentro de la embarcación. En este caso es importante no perder la calma ya que el encierro en estas microciudades flotantes convierte la virus en un alterador completo de la realidad y puede tener efectos perniciosos en la moral del individuo que no es que no sepa vivir en aislamiento, es que ese aislamiento es además en el mar, sin salida posible.

Con la información comunicada por los pilotos y capitanes, las autoridades sanitarias son las que tendrán que decidir la manera que actuar. Además, tanto el puerto como el aeropuerto cuentan con puntos de información donde los ciudadanos que lleguen a la ciudad y sientan o crean sentir síntomas puedan conocer de primera mano lo que tienen que hacer a continuación y dónde dirigirse.