Nissan tampoco coge el teléfono a Torra

A sus múltiples intentos, y escaso éxito, de cartearse con medio mundo se le suma ahora el desplante de la multinacional japonesa

El presidente de la Generaliat Quim Torra encabeza la reunión semanal del Govern
Al final, como decía aquel, el president no tiene quien le escribaJordi BedmarEFE

Podría parecer una parodia si no fuera porque de las decisiones del president de la Generalitat, Quim Torra, dependen 7,5 millones de catalanes. Pero su tendencia a gestionar Cataluña a golpe de cartas ha dado hasta la fecha unos resultados escasos. En esta ocasión, Torra ha optado por el teléfono cosechando el mismo éxito. Nissan ha preferido ignorar al president pese a anunciar el cierre de las plantas en Cataluña.

Hoy, en sesión parlamentaria, balones fuera: “No es un problema catalán ni español, es un problema europeo, es Europa quien pierde todos estos puestos de trabajo”. Pero esos trabajadores, cerca de 30.000 contando a las empresas proveedoras, no estaban en Bélgica o Ámsterdam, sino en Cataluña. Tampoco parece una buena estrategia despreciar a una parte de la compañía con la que quieres negociar. Al president, sin embargo, le ha parecido lo más adecuado: “Nosotros no atenderemos ni nos pondremos en contacto ni reconocemos al representante de Nissan Europa. Nosotros queremos hablar con Nissan Japón y por tanto nosotros obviaremos cualquier intento de contacto que quieran tener con el gobierno de Cataluña porque nos han engañado y menospreciado”. Quizás el president desconoce que Nissan comparte mesa, y alianza, con Renault. O sí que lo sabe pero la relación ha sido más fría de lo esperada: “No te pueden decir que cierran una planta de tres mil trabajadores en una videoconferencia de diez minutos y sin ninguna memoria justificativa y encima en diciembre”, en alusión a Nissan Europa. Así, Torra ha dicho que cuando logren hablar con los directivos japoneses exigirán esa memoria.

Lo cierto es que tras la retórica, al president se le escapó hoy en el Parlament la verdad: no hay nada. “El Govern de Cataluña no tiene un plan B. Tiene plan A, que es luchar para que Nissan se mantenga", ha dicho. Así las cosas, la gestión de Torra con Nissan va camino de convertirse en otra de sus cartas sin respuesta. Como las que ya envió a diferentes líderes europeos para criticar la gestión del Gobierno con el coronavirus. O las misivas tras la sentencia del procés que corrieron la misma suerte. Al final, como diría aquel, el president no tiene quien le escriba.