ERC carga contra Buch por la agresión racista de los Mossos y exige “cambios estructurales” en el cuerpo

Los republicanos ponen el foco en el departamento de Interior de la Generalitat tras la polémica por la presunta actuación en enero de 2019 denunciada por SOS Racisme

La polémica por la presunta agresión racista de varios agentes de los Mossos d’Esquadra a un joven de color el año pasado en una localidad del Bages (Sant Feliu Sassera) ha derivado en una nueva batalla política entre los dos socios del Ejecutivo, Junts per Catalunya y Esquerra. Los republicanos han emitido hoy un duro comunicado en el que cargan directamente contra el titular de Interior, Miquel Buch (JxCat), aseguran que las medidas tomadas son “insuficientes” y exigen “cambios estructurales” en el cuerpo policial.

“El cambio de destino -de los seis agentes investigados- anunciado es una medida insuficiente”, aseguran desde ERC en referencia a la decisión momentánea de Buch de apartar de la zona a los agentes supuestamente implicados, un caso en manos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

La crítica no termina aquí. Los republicanos también denuncian que es “igualmente inadmisible no haber tomado ninguna medida hasta que los hechos no se hicieron públicos”, y hacen un llamamiento a evitar futuras agresiones racistas. En Esquerra se refieren al hecho de que el caso se destapó a raíz de un audio de la entidad SOS Racismo que hizo público este lunes La Directa en el que se escucha a un agente de los Mossos d’Esquadra -según lo identifica la organización- profiriendo repetidos insultos racistas a una persona, entre ellos “eres un mono” o “negro de mierda”.

En concreto, el departamento de Interior ordenó ayer el cambio de destino de los agentes implicados tras conocerse el caso a través de los medios y pese a que los hechos se remontan a enero de 2019, hace casi un año y medio, una circunstancia que censuran desde ERC.

“Estos comportamientos son tan o más censurables en el interior de una policía democrática como en el conjunto de la sociedad y hay que denunciarlos y perseguirlos en todas las circunstancias". Para los republicanos, la Conselleria de Interior “no puede mostrar ningún tipo de connivencia con los responsables de estos comportamientos, independientemente de las consecuencias penales que tengan que afrontar en un futuro”.

En concreto, los republicanos ponen el foco en Buch y reclaman al Departamento de Interior que “acelere la resolución y publicación de la auditoría del cuerpo anunciada el pasado mes de octubre” y que “ejecute con la mayor brevedad posible las medidas estructurales necesarias que se deriven para corregir esta situación”.