Desalojan un bloque “okupado” por ladrones muy violentos en el Poblesec

Aprovecharon que los apartamentos quedaron vacíos por la pandemia y han protagonizado numerosos robos y agresiones en el barrio

Los Mossos d’Esquadra han desalojado a primera hora de la mañana, por orden del juzgado de instrucción 32 de Barcelona, la finca del número 4 de la calle de Hortes. Se trata de un bloque que fue “okupado” por ladrones violentos que han sembrado el terror en el barrio del Poblesec.

Es un edificio de nueva construcción propiedad de una familia que había convertido los seis domicilios en apartamentos turísticos. Con la pandemia, los apartamentos se quedaron vacíos y fueron “okupados” por un grupo de delincuentes procedentes de Francia. Comenzó así un calvario para los vecinos, que han convivido durante cinco meses con hurtos, robos violentos, allanamientos, amenazas, peleas e incluso con agresiones con arma blanca.

Coincidiendo con la ocupación, en los domicilios más cercanos ha habido varios robos silenciosos en domicilios: se han colado en casas –trepando por la fachada– mientras los vecinos dormían para sustraer teléfonos móviles y bolsos. También han protagonizado robos con fuerza en bares.

Los Mossos han identificado a 22 personas en el desalojo. Los delincuentes que ocuparon la vivienda habían realquilado algunos pisos a terceras personas, a quienes habían cobrado 1.500 euros por vivir allí, según las propias víctimas.

De les 22 identificados, nueve son delincuentes multirreincidentes, tres menores de edad, y el resto han manifestado ser víctimas de la presunta estafa, por la que los Mossos ya han abierto una investigación.

Tras problemas de seguridad ciudadana y conflictividad con los vecinos de la zona, los Mossos pusieron en conocimiento de la autoridad judicial todos los hechos y los numerosos incidentes y finalmente el Juzgado de Instrucción 32 de Barcelona ha autorizado el operativo policial, que ha permitido desactivar y neutralizar este edificio, y que ha empezado sobre las 7.30 horas.

Una vez finalizado el operativo, los Mossos han entregado el bloque a sus legítimos propietarios, que han hecho tapiar la azotea con ladrillos, han cambiado las cerraduras y han instalado alarmas en cada vivienda.

Según han explicado fuentes de los propietarios del edificio a Europa Press, convirtieron los siete domicilios del bloque en apartamentos turísticos, y fue durante el confinamiento cuando fueron ocupados por personas que causaban conflictos con los vecinos de la zona y alguna vez les habían intentado robar y los habían atacado a ellos mismos, lo que ha generado mucho malestar.

Varios vecinos de la zona han asegurado que están “desesperados”, que llevan cinco meses con peleas, en contacto con los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana pidiendo medidas policiales para mejorar la seguridad de la zona y aseguran que muchos vecinos que alquilaban pisos contiguos se han ido porque los inquilinos del bloque intentaban entrar en sus casas por las terrazas.

Los vecinos de la zona han explicado que habían más personas ocupando ilegalmente los pisos, pero que a raíz de un incidente grave hace tres semanas, tras un intento de robo, muchas de ellas se fueron.

Este altercado ocurrió la noche del pasado 17 de agosto, cuando dos ocupantes del inmueble, tras frustrarles un robo, atacaron a varios vecinos con cuchillos dejándolos heridos de gravedad, uno de las cuales con amputaciones de dedos y cortes importantes en los brazos y el cuerpo.

Uno de los ocupantes del piso que presuntamente cometió el ataque fue detenido y ha ingresado en prisión preventiva, y el otro está identificado y tiene una orden de busca y captura, han indicado fuentes policiales.