Un niño de 12 años en estado grave por Covid-19 ingresa en el Hospital Vall d’Hebron

El pequeño, sin patologías previas, es trasladado de Lleida a Barcelona tras presentar un cuadro inflamatorio multisistémico, similar al síndrome de Kawasaki

Un niño de 12 años fue trasladado ayer al Hospital Vall d’Hebron de Barcelona en estado grave, a causa de la COVID-19, desde el Hospital Arnau Vilanova de Lleida, a 160 kilómetros.

Según han confirmado fuentes del Hospital Vall d’Hebron a este diario, el menor no tenía patologías previas, pero desarrolló un cuadro inflamatorio multisistémico, similar al llamado síndrome de Kawasaki y en estos momentos permanece ingresado grave en la UCI pediátrica del Vall d’Hebron. El síndrome de Kawasaki es una enfermedad rara infantil que provoca una inflamación de las paredes de los vasos sanguíneos. El Reino Unido alertó durante el primer pico de la pandemia de que algunos niños con covid habían desarrollado una sintomatología similar, aunque en número globales los casos son pocos. Las complicaciones posteriores suelen ser poco comunes y la mayoría de los niños se recuperan.

En estos momentos, en el Hospital Vall d’Hebron hay cuatro menores ingresados por covid, dos en planta y dos en la UCI. Además, del niño de Lleida, en cuidados intensivos sigue ingresada la niña de 11 años que fue trasladada desde Mallorca después de que la infección de covid agravara su estado de salud. El traslado desde el Hospital Son Espases de Palma de Mallorca a Barcelona fue posible gracias a la colaboración del Ejército del Aire. La pequeña voló en un avión medicalizado, un C295. Durante el trayecto estuvo acompañada por cuatro miembros del Ejército y varios especialistas de los dos centros sanitarios.

ECMO, una máquina para ayudar a oxigenar la sangre

En este caso, la niña sí tenía una patología de base. En concreto, sufre una enfermedad rara llamada Graves Basedow, que afecta al sistema inmunitario y cuya causa está relacionada con la presencia de anticuerpos que estimulan la glándula tiroides. Se trata de una patología más frecuente entre mujeres jóvenes y que provoca nerviosismo, insomnio, sudoración, palpitaciones, temblores y ojos saltones. La niña empezó teniendo dificultad para respirar por sí misma. El equipo médico optó por ayudarla con terapia ECMO. Esta técnica extrae la sangre a través de una cánula gruesa conectada a una vena, la mueve a través de una bomba centrífuga, la oxigena -incorpora oxígeno y lava el Co2, como hacen los pulmones- y la reintroduce en el organismo a través de otra arteria.

La ECMO se utiliza en pacientes críticos con enfermedades respiratorias o del corazón graves en las que el apoyo vital convencional no es suficiente y en esta pandemia está ayudando a salvar a pacientes con Covid-19. Es la misma terapia que también salvó a Audrey Mash, la joven que el pasado 1 de noviembre se perdió tras una excursión en La Vall de Núria y sobrevivió a una hipotermia sin daños neurológicos después de tener el corazón parado seis horas.

Los niños están más protegidos de la covid que la población adulta

El doctor Pere Soler, jefe de la unidad de infecciosas e inmunodeficiencias pediátricas del Hospital Vall d’Hebron, explica que la niña de Mallorca evoluciona favorablemente dentro de la gravedad. También incide en que la mayoría de los niños que se infectan de la covid pasan la enfermedad con síntomas leves o de manera asintomática. Cada vez hay más evidencia que demuestra por qué los niños tienen una sintomatología leve. Algunas de las hipótesis son que su inmunología innata está más entrenada. También pueden estar más protegidos porque están más expuestos a resfriados comunes y otras infecciones causadas por otros coronavirus y esto les puede dar defensas cruzadas. Además, la microbiota de especies bacterianas que los niños tienen en las vías altas, la nariz y la faringe es distinta a la de los adultos y esto les protegería del virus. Pero la teoría que coge más peso es que los niños tienen más elevada la parte soluble de una enzima, llamada ACE2, que ayuda al virus a entrar en una célula sana y a replicarse. De ser así, el virus tendría más dificultades para infectar las células.

Los grupos de riesgo entre la población pediátrica se limitaban a niños con cardiopatías congénitas o con problemas respiratorios graves, sin contar a los asmáticos. “No hemos detectado un aumento del riesgo para la salud en pacientes con covid inmunodeprimidos o con cáncer”, matizó el doctor Soler durante la presentación del proyecto el COPEDI-CAT que quiere indagar más sobre cuáles son las características epidemiológicas y clínicas de la covid en los niños infectados.