Los gustos musicales de Trump: de Frank Sinatra y Elton John a Eminem

El aún presidente de Estados Unidos asegura que prefiere jugar al golf que escuchar a sus cantantes favoritos

No hay duda de que, para lo bueno y lo malo, Donald Trump es un personaje único que desata pasiones y odios excesivos, desmedidos a partes iguales. Nada en él provoca indiferencia, y menos ahora, con las segundas elecciones a la presidencia de Estados Unidos en las que se presenta.

La política divide a los artistas, y Estados Unidos no es la excepción. Es tradicional que músicos y cineastas sean más próximos siempre al Partido Demócrata que al Republicano, pero con excepciones, sorprendentes a veces desde el punto de vista europeo.

Si hablamos de música, sabemos que uno de los más grandes rock’n’rollers de Detroit y con una brillante discografía en los años 70 y 80, Ted Nugent, es votante incondicional del magnate, y de cualquier candidato republicano. Otra fan es Loretta Lynn, una de las reinas del country. Pero la pregunta es ¿qué tipo de música le gusta a Trump?.

Los primeros contactos de Trump con la música no fueron del todo positivos, según explica en su libro “El arte del trato”. "Incluso en la escuela primaria, era un niño muy asertivo y agresivo. En el segundo grado de hecho le hice un ojo morado a un maestro; le di un puñetazo a mi maestro de música porque pensé que no sabía nada de música y casi me expulsan. No estoy orgulloso de eso, pero es una clara evidencia de que incluso al principio tenía la tendencia a ponerme de pie y dar a conocer mis opiniones de una manera muy contundente ".

A una edad más avanzada, opinó que "hay mucha música genial. Para mí, diría que es un cambio entre Frank Sinatra , Tony Bennett y Elton John . Nunca me canso de escucharlos y probablemente nunca lo haré. Cualquier álbum de cualquiera de ellos está destinado a ser fantástico. Y además de eso, Tony vive en uno de mis edificios”.

Más sorprendente fue lo que dijo en 2004, en otro libro, “Piense como un multimillonario”. Se confesó fan de Eminem, pero el problema es que esta admiración no es recíproca, según ha manifestado el rapero de Detroit.

También fue imprevisible cuando coincidió en el popular programa de humor “Saturday Night Live" con la banda de reggae Toots & The Maytals. Comentó que “sonaban estupendos y salí a escucharlos un rato. Mi hija Ivanka me había dicho lo geniales que eran, y tenía razón. La música me relajó y, sorprendentemente, no estaba nervioso”.

“En Trump Tower, tocamos una variedad de música, desde interpretaciones de Moon River hasta versiones de los famosos conciertos para piano de Rachmaninov. Algunas personas lo llaman cursi, pero a otros les encanta, y yo también”, señaló, y añadió que "si amas cierto tipo de música, no dejes que los gustos de otras personas influyan en los tuyos. Lo que sea mejor para ti es lo mejor. Nunca lo olvides”.

Más opiniones imprevisibles llegaron cuando dijo que “recuerdo haber leído sobre un compositor llamado Steve Reich, a quien se le ocurrió una nueva idea llamada puesta en fase, que es como si los limpiaparabrisas se sincronizan y desincronizan. Aparentemente, se vio atrapado en un atasco un día lluvioso y el ritmo de los limpiaparabrisas llamó su atención y aplicó lo que escuchó a sus composiciones musicales. Ha tenido una influencia significativa en la música contemporánea, y creo que es un gran ejemplo como innovador. A veces, nuevas ideas pueden surgir de algo tan mundano y funcional como sus limpiaparabrisas . La clave es prestar atención y mantener el cerebro y los sentidos abiertos a nuevos estímulos ".

Es conocido que Lady Gaga ha hecho campaña este año a favor del Partido Demócrata, pero Donald no lo lamenta. “Soy dueño del concurso de Miss Universo y lo he logrado con mucho, mucho éxito. Un día, mi gente vino a verme y me habló de una joven a la que llamaban Lady Gaga , de la que nadie había oído hablar nunca. La pusimos como animadora en a la mitad del concurso, que se transmite internacionalmente. Pensé: ‘Wow, ella es realmente muy buena’. Al día siguiente, fue una locura. Todo el mundo hablaba de lo buena que era Lady Gaga ... Bueno, se convirtió en una gran estrella y tal vez se convirtió en una estrella porque la puse en el concurso de Miss Universo. Es muy posible ...”. “Es una persona fantástica, sólida como una roca y estoy muy orgulloso de su éxito porque realmente creo que al menos tuve algo que ver”, remató.

En los oídos del magnate también hay espacio para la música clásica, y concretamente para el director de orquesta Herbert Von Karajan. “Dirigir una empresa es como ser director de orquesta. Cuando dirige una organización o una empresa, usted, como director, debe hacerse cargo y ejercer el control. El desempeño de su gente es su responsabilidad, la dirección fluye desde arriba y usted eres el maestro. Cuando la orquesta toca, el maestro mantiene el ritmo. Imagínese si cada miembro de la orquesta marcara su propio ritmo y tocara a su propio ritmo. Sería una cacofonía, un desastre ensordecedor, un desastre. Cuando un negocio no sigue un tempo constante, también puede crear caos”. “Tengo que admitir que mi conocimiento de la música clásica es limitado”, admitió.

Teniendo en cuenta los vínculos del cantante más famoso de Hoboken con anteriores presidentes estadounidenses, Frank Sinatra no podía faltar. “Tengo el mayor respeto por las personas que han experimentado la adversidad y luego regresan. Yo era una de esas personas a principios de los 90 ... No fue muy diferente a lo que le sucedió a Frank Sinatra a principios de los 50. Como yo, perdió el enfoque. quitó el ojo de la pelota y tomó algunas malas decisiones (también como yo, eran mujeres hermosas las que tenían algo que ver con sus problemas, pero esa es otra historia para otro momento)”, comentó.

Como era de imaginar, su actitud ultracapitalista hace que se decante por cantantes que ya hayan triunfado. "¿Te imaginas si Luciano Pavarotti hubiera estado cantando, contento, en algún lugar oscuro toda su vida, lo que nos hubiéramos perdido? ¿O si Elton John estuviera feliz de cantar para sí mismo en un garaje en alguna parte? No hay nada de malo en traer tu talento. a la superficie. Tener un ego y reconocerlo es una elección saludable ". La viuda de Pavarotti ha pedido a la campaña de Trump que deje de tocar su música en los mítines, ya que la “visión del mundo” del magnate coincide con la de su difunto esposo.

No le gusta Paul McCartney. “El pobre hijo de puta. Este ex Beatle es una de las más grandes estrellas musicales de nuestro tiempo. Ha vendido millones y millones de discos y se ha convertido en millonario muchas veces. Luego su esposa Linda murió de cáncer de mama y se casó con Heather Mills ¿Quién ha oído hablar de Heather Mills?”, polemizó, antes de añadir que “recuerdo haber visto a Larry King antes de que Paul y Heather se casaran. Larry King dijo, ‘Sir Paul, ¿va a tener un acuerdo prenupcial?’ Dijo: “Nunca tendría uno, Larry. No quiero uno, porque estamos profundamente enamorados y no quiero uno”. Pensé, ‘Qué error. Este tipo es un idiota. Claro que ella le hizo la vida miserable durante tres años, luego lo demandó por 400 millones de dólares".

No obstante, Donald no se considera un gran melómano, y de hecho antepone jugar al golf que escuchar música. "Todo el mundo tiene su propia manera de dejar ir la tensión, de la tensión y de cambiar los patrones de pensamiento. Lo que sea que funcione para ti es la mejor opción, siempre y cuando no sea autodestructivo o destructivo para los demás. Por eso me gusta golf. Lo que hago en mi oficina a veces es practicar mi swing, o simplemente agarro un palo de golf y pienso en el juego. Esa acción por sí sola es un soplo de aire fresco, incluso si es aire de oficina, y me ayuda veo las cosas de forma creativa o bajo una nueva luz. Sé que algunas personas encuentran que la música o el ejercicio les hace eso, pero para mí es golf ".