San Francisco

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Vivimos completamente rodeados de fascistas. Hay fascistas por todas partes en todas las profesiones y ambientes. ¿No ven la cantidad de gente que al estado español le llama España? Van y luego dicen que son demócratas pero el tufillo les sale por las orejas, quizás esto sea hasta perdonable fruto de la rémora de la dictadura franquista, pero es que incluso hablando del dictador, ¿pues no hubo quien dijo públicamente que la historia está ahí y que no había porque mover sus huesos? Pura apología del fascismo pero las cosas no quedan ahí. Hasta hay quien dice que ha habido dictadores de izquierdas entre los mayores criminales de la humanidad, una forma insultante de tratar de desprestigiar al progresismo, gentes que se han atrevido a afirmar que el nacionalismo no ha traído mas que desgracias que en ocasiones ha acabado provocando guerras civiles. Cuánto cuesta morderse la lengua ante esta gente, pero ya llegará el momento de pasarles cuentas a todos ellos, a todos aquellos que osen contradecir los valores progresistas dominantes aquellos que deben ser impuestos por el bien del pueblo. Así piensan quienes demonizaron a San Francisco (Don Enrique, Quique para todos).

Dicen quienes le conocieron de verdad que vivió casi toda su vida de pensión en pensión, dicen que muchas veces sin un duro o un euro en el bolsillo, dicen que jamás rechazaba una caña con cualquiera, dicen que no soportaba la injusticia y que no dudaba en meterse en cualquier lio por defender al débil, dicen que de su paso por La Legión le quedo aquello de siempre con el compañero, con razón o sin ella.

Servidor a partir de ahora cuando tenga una duda trascendente, abriré un botellín de cerveza, y me encomendaré a San Francisco (Quique), para que me ilumine, sólo espero no molestar si está tomándose una caña en un bar celestial con San Pedro y María Magdalena.

Pido disculpas si estas líneas a alguien le parecen irreverentes, pero como creyente estoy convencido que el cielo debe ser un lugar más divertido de cómo lo imaginan algunos, y desde que está allí San Francisco, mucho más.