«No fue un accidente, fue un atentado»

Marçal Girbau publica «El vuelo de Cristina», la búsqueda de una de las víctima de la tragedia de Germanwings

Recuerdo a los fallecidos en el accidente de avión de Germanwings en Le Vernet
Recuerdo a los fallecidos en el accidente de avión de Germanwings en Le Vernet

El próximo miércoles 24 es el aniversario de una tragedia aérea cuyas heridas aún no han cicatrizado para muchos de los familiares de las víctimas. Fue ese día cuando el vuelo 9525 de Germanwings, partió del aeropuerto de Barcelona-El Prat con destino a Düsseldorf. Sin embargo, la nave, con 150 personas a bordo, nunca llegó a su destino porque se estrelló en los Alpes franceses. Posteriormente se supo que el copiloto Andreas Lubitz llevó deliberadamente el avión hasta ese lugar para suicidarse. No hubo supervivientes.

Entre las personas que fallecieron aquel día se encuentra Cristina Muñoz. Su vida o, mejor dicho, la búsqueda de su vida es el tema principal de un libro que aparece el próximo miércoles en las librerías de la mano de Comanegra, tanto en catalán como en castellano. «El vuelo de Cristina» es una interesante crónica de Marçal Girbau que trata de seguir la huella dejada por la protagonista invisible del libro. Es, también, la respuesta a un encargo, el que recibió de Sergio Muñoz, el hermano de Cristina. «Hay a quien le da cosa confesar que ha escrito un libro o ha realizado una pintura por encargo. A mí no porque este libro nació así y ha sido un honor por el vínculo personal con la familia. Era justo lo que me pedían, además de haber sido muy estimulante llevar a cabo este trabajo», explicó el autor en declaraciones a este diario.

Cuando se le pregunta sobre cómo calificaría su trabajo, si lo podría cuadrar en algún género, Marçal Girbau apunta que «cuando lo envié a Comanegra, mi primera elección como editorial, ya les comenté que no era comparable a nada de lo que estaban acostumbrados a hacer. Fue el editor Jordi Puig quien me dijo que esto era un ensayo periodístico. Soy poco partidario de clasificar las cosas, sobre todo la literatura, aunque es evidente que estamos ante una obra de no ficción».

El libro sigue los pasos de Cristina por aquellos lugares en los que vivió, especialmente en las afueras de Colonia (Alemania), a donde tuvo que ir para trabajar en Bayern. «Se vio obligada a marcharse para hacer investigación, algo que era su vocación y su pasión. Ella es un ejemplo de lo que han padecido muchos que han tenido que ver como su país no valoraba su talento, sin querer invertir en investigación no solamente médica. Ella era una excelente bióloga y doctora en neurociencia a quien apasionaba su trabajo como lo demostraba con su rigor y autoexigencia. Era una mujer muy coherente que tenía lo mejor del carácter mediterráneo y alemán», según el autor.

Pero todo cambió el 24 de marzo de 2015 cuando el avión se estrelló en los Alpes franceses sin dejar supervivientes. El autor de «El vuelo de Cristina» tiene muy claro qué fue aquello. «Para mí es un atentado, aunque no sé si la familia de Cristina compartirá la rotundidad con la que se califica esos hechos en el libro. Cuando miro las definiciones de atentado en el mundo, lo único que no me cuadra en este caso es la condición étnico y social del individuo que lo realizó. Que ocurra esto en Europa es muy bestia» puntualiza Girbau. Para matizar más este aspecto, el escritor recuerda que el reciente asesinato de Samuel Paty, un profesor de secundaria francés fue realizado por un individuo que no pertenecía a ninguna organización terrorista, aunque sí seguía unas ideas muy concretas. «Era un lobo solitario y seguramente no estaba cuerdo. La pregunta es por qué aquel tipo que no debía estar cuerdo sí se le puede calificar como terrorista y no al copiloto del vuelo», comenta el autor. No se puede olvidar que tanto la compañía aérea como las compañías de seguros calificaron lo sucedido en el avión de Germanwings como «un accidente de tráfico. No fue un accidente sino un atentado. Lo que nos han vendido tiene implicaciones legales, económicas y políticas, empezando por el Estado español que se ha lavado las manos. No olvidemos que el avión salió del aeropuerto de El Prat, de una infraestructura pública».

El libro se presentará este miércoles en la Fàbrica Lehmann de Barcelona a las siete de la tarde.