Cáritas

El 25% de las familias atendidas por Cáritas tiene a todos sus miembros en paro

La entidad alerta de que el 60% de las personas a las que atiende no tiene un trabajo digno, bien porque están desempleadas o por trabajar en el mercado informal

La pandemia ha sido especialmente cruel a nivel laboral con las personas en situación de vulnerabilidad
La pandemia ha sido especialmente cruel a nivel laboral con las personas en situación de vulnerabilidaddani codina

La pandemia ha sido especialmente cruel a nivel laboral con las personas en situación de mayor vulnerabilidad. El paro ha aumentado en Cataluña un 21% respecto al primer trimestre del año pasado y, desde la llegada de la COVID-19, 88.100 personas se han quedado sin empleo para alcanzar así la cifra de los 499.700 parados. Detrás de estos datos se evidencia la elevada precariedad laboral del colectivo de personas en situación de mayor vulnerabilidad

Según el informe ‘Tercera Ola del impacto de la crisis de la COVID-19 en los hogares atendidos por Cáritas Diocesana de Barcelona’, 6 de cada diez personas atendidas por la entidad no tienen un trabajo digno, bien porque en un 43% de los casos están desempleadas, o bien porque el 20% se ven obligadas a trabajar en el mercado informal. De hecho, el 25% de las familias que acuden a Cáritas Barcelona tienen a todos sus miembros en paro.

Además, el informe pone de manifiesto que la pandemia ha favorecido el surgimiento de nuevas formas de precariedad laboral, como demuestra el hecho que el 75% de las personas se han visto forzadas a asumir riesgos de exposición ante la enfermedad por razones laborales, mientras que en torno a un 70% considera que no se puede permitir hacer una cuarentena, porque ello le haría perder el trabajo o quedarse sin ingresos.

Y estar en el paro o tener trabajo con un sueldo con el que apenas se pueden cubrir los gastos diarios ha llevado a uno de cada 4 hogares con niños a no poder pagar el gasto escolar ordinario, a un 35% a no tener la posibilidad de acceder a la medicación necesaria y a un 48,5% de los hogares a no poder seguir una alimentación adecuada. Además, ello también a tenido repercusión en lo que se refiere al ámbito digital, ya que un 49,8% de las familias vive una situación de apagón digital, ya sea por no disponer de un dispositivo electrónico, por no tener conexión a internet o por la falta de conocimientos para manejarse en este mundo, de manera que el 41% de las personas atendidas por Cáritas ha perdido alguna oportunidad formativa y un 30% una laboral por esta circunstancia.

En este contexto, Dessirée García, responsable del programa de formación e inserción laboral de Cáritas Diocesana de Barcelona, señala que, si bien “la cifras de ocupación laboral de las personas atendidas se aproximan a la situación de antes de la pandemia”, la situación no es óptima”. “Hace un año ya alertábamos de un mercado laboral inestable, generador de exclusión social y no podemos dejarnos llevar por el espejismo de la supuesta recuperación”, añade, para a continuación denunciar que “las medidas de protección social diseñadas para paliar los efectos de la crisis no han llegado a las personas que más lo necesitan, como tampoco ha pasado con el subsidio temporal previsto para las trabajadoras del hogar o el ingreso mínimo vital”.