Medicina

Diseñan un dispositivo comestible que regula el apetito

Se podría utilizar para tratar enfermedades metabólicas pero también trastornos neurológicos

MIT/FLASH
El dispositivo FLASH que regula el apetitoMIT/NYUADMIT/NYUAD

El campo de la electrocéutica comprende una nueva categoría de dispositivos terapéuticos que actúan dirigiéndose a los circuitos neurales de los órganos. Se trata de cápsulas o dispositivos que se ingieren o se implantan y envían impulsos neuronales a los órganos o regiones específicas con el objetivo de tratar trastornos o enfermedades o suministrar medicamentos de forma dosificada sin necesidad de usar métodos invasivos. Y uno de ellos tiene el potencial para tratar trastornos vinculados al apetito o al sistema digestivo.

U equipo de investigadores de la Universidad de Nueva York en Abu Dhabi (NYUAD), dirigido por Khalil Ramadi, han desarrollado el primer dispositivo electrocéutico ingerible de su tipo para la neuromodulación del eje intestino-cerebro, la vía de señalización entre el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso central. La cápsula ingerible es un método no invasivo y preciso que podría usarse para modular los niveles de hambre y tratar enfermedades metabólicas y neurológicas. En pocas palabras, se trata de una pequeña cápsula capaz de controlar nuestro apetito. Sin necesidad de cirugías ni otros procesos invasivos.

El eje intestino-cerebro regula varias funciones fisiológicas, incluida la alimentación y el comportamiento emocional. Los métodos farmacéuticos y quirúrgicos existentes para modular el eje, incluida la implantación de electrodos mediante cirugía, son imprecisos, invasivos y se han asociado con períodos de recuperación significativos y riesgos asociados.

Por su parte, el dispositivo bautizado con el nombre de FLASH no requiere ningún tipo de intervención. Su desarrollo, publicado en Science Robotics, está inspirado en la piel absorbente del lagarto diablo espinoso australiano (Moloch horridus). La cápsula utiliza electrodos en su superficie para proporcionar estimulación eléctrica al tejido de la mucosa del estómago. A esto le suma un recubrimiento de cápsula que absorbe fluidos y una superficie hidrofílica (compatible con el agua), lo que les permite evitar el fluido gástrico en el estómago y lograr que los electrodos tengan un contacto directo con el tejido para estimularlo.

La estimulación eléctrica gástrica (GES) induce directamente la liberación de la hormona grelina, que provoca hambre, desde la mucosa gástrica. El equipo de Ramadi demostró que la ingestión oral de la cápsula modula los niveles de la hormona grelina de manera significativa y repetida. Las cápsulas funcionan con baterías ingeribles, que brindan estimulación durante 20 minutos y luego se excretan dentro de las dos semanas posteriores a la ingestión.

Los medicamentos hormonales actuales tienen poca biodisponibilidad cuando se toman por vía oral. Por eso es necesario inyectar medicamentos como la insulina. FLASH, en cambio, se puede tomar por vía oral para dirigirse específicamente a los circuitos neurohormonales gástricos y modular los niveles hormonales en la sangre. Se anticipa que este dispositivo podría usarse para una variedad de aplicaciones para tratar trastornos metabólicos, alimentarios, gastrointestinales y neuropsiquiátricos de forma no invasiva y con efectos secundarios mínimos.

“Los electrocéuticos, o terapias de estimulación eléctrica, se han convertido en la próxima frontera de la neuromodulación – concluye Ramadi en un comunicado –. FLASH es uno de los primeros electrocéuticos ingeribles que puede regular circuitos neurohormonales precisos, al tiempo que evita las molestias que los pacientes pueden experimentar con tratamientos invasivos. Los futuros sistemas electrocéuticos ingeribles podrían diseñarse y personalizarse para aplicaciones específicas más allá de la estimulación gástrica aguda a corto plazo”.