Un modelo matemático permite predecir las aulas que se confinarán en cada comunidad

Profesores de la Universidad Politécnica de Valencia preven que el 70 por ciento de los colegios de esta autonomía tengan que poner en cuarentena a uno o más “grupos burbuja”

El primer mes de curso escolar se cerró con 373 «grupos burbujas» confinados tras confirmarse algún caso de covid en el aula. En total, 262 centros de los 1.845 centros existentes en la Comunitat Valenciana (el 14,2 por ciento) tuvieron que aplicar el protocolo de Sanidad y poner en cuarentena a estos alumnos de Infantil o Primaria.

A partir de estos datos, proporcionados por la Conselleria de Educación, varios profesores del Departamento de Matemática Aplicada de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) han desarrollado un modelo matemático para calcular qué probabilidades tienen las familias de pasar una cuarentena.

El «Estudio probabilístico de confinamientos potenciales de grupos burbuja en educación infantil y primaria en la Comunitat Valenciana» concluye que el 70 por ciento de los centros habrán sufrido algún confinamiento de uno o más grupos en algún momento del curso. «Si bien es cierto que la mayoría, casi el 39 por ciento, solo activarán el protocolo una vez en todo el año y serían solo un 22 por ciento los centros que sufran dos confinamientos, un siete por ciento tres confinamientos y un 1,5 por ciento cuatro confinamientos».

Son las principales conclusiones de este estudio liderado por el catedrático de Matemática Aplicada, Samuel Morillas, que tiene como objetivo aportar un dato más a las familias sobre la situación actual, así como incidir en la necesidad de que los centros tengan bien establecidos y definidos los protocolos de actuación.

Si el nivel de contagios se mantiene como el actual, solamente las familias con hijos en cuatro o más grupos burbuja tienen «una probabilidad relativamente alta de sufrir un confinamiento». No obstante, ni siquiera ellas tienen una «probabilidad preocupante de sufrir más de uno».

El estudio indica que las familias con hijos en dos grupos rondarán el diez por ciento de probabilidades y las que tengan tres, el 15 por ciento.

Para las que solo tengan un hijo en estos cursos, la probabilidad de verse afectados por un confinamiento baja al seis por ciento.

Para llegar a esta conclusión, estos profesores de la UPV han diseñado un modelo de predicción basado en tres niveles.

En primer lugar, tienen en cuenta el porcentaje de centros que han sufrido algún confinamiento durante las cuatro primeras semanas de curso (el 14,2 por ciento). A partir de este dato, determinan la probabilidad de que un colegio sufra confinamientos en el resto del curso.

En segundo lugar, calculan la probabilidad de que una familia sufra un confinamiento cuando este ocurre en su centro. Aquí se contabiliza el número de «grupos burbuja» a los que pertenecen sus hijos, teniendo en cuenta un dato muy importante: cuando un centro sufre un confinamiento, el promedio de grupos afectados es de 1,4.

Por último, se combinan las probabilidades de un centro de sufrir un determinado número de confinamientos a lo largo del curso con las veces que puede afectar a una familia.

Un modelo adaptable

El modelo desarrollado trabaja con periodos de cuatro semanas. «Quedan aproximadamente 32 semanas lectivas, es decir, ocho bloques de cuatro semanas», remarca el estudio. Por tanto, en función del avance de la pandemia los resultados de este primer mes pueden ir variando.

No obstante, en el documento apuntan a que lo lógico es que las probabilidades obtenidas durante este primer mes no disminuyan. «El número de contagios no variará significativamente, dada la lenta evolución hacia la inmunidad de grupo». Añaden además que todo apunta a que el protocolo sanitario aplicado en los colegios se mantendrá lo que resta del curso escolar.

Por último, defienden que el modelo se puede volver a aplicar una vez pasadas las cuatro semanas sin desechar a aquellos centros que ya hayan sufrido un confinamiento. Para estos colegios, la probabilidad de sufrirlo de nuevo es la misma que para los que no lo han tenido.