Los neandertales de Atapuerca sobrevivieron al frío hibernando

Un estudio demuestra que estos primeros seres humanos contaban con “suministros limitados de alimentos y suficientes reservas de grasa corporal” para enfrentarse a condiciones gélidas

Juan Luis Arsuaga, en Atapuerca
Juan Luis Arsuaga, en AtapuercaHANDOUTREUTERS

Junto a Antonis Bartsiokas, de la Universidad Demócrito de Tracia (Grecia), Juan Luis Arsuaga ha vuelto a sorprender a través de sus investigaciones sobre Atapuerca. Han publicado un artículo en “L’Anthropologie” que ha sorprendido tanto como ha generado debate: los fósiles de neandertales hallados en Atapuerca mostraban lesiones y daños, como si su crecimiento óseo se hubiera interrumpido durante varios meses cada año. Pero, ¿qué puede significar esto?

Explica “The Guardian” que estos homínidos que vivieron hace la friolera de 400.000 años sufrían anualmente raquitismo renal, hiperparatiroidismo secundario y osteofistrofia renal asociada con la enfermedad renal crónica, trastorno mineral y oseo. En otras palabras, los científicos creen que estos primeros seres humanos entraron en “estados metabólicos que les ayudaron a sobrevivir durante largos periodos de tiempo en condiciones gélidas, con suministros limitados de alimentos y suficientes reservas de grasa corporal”.

Excavación del yacimiento de Dolina en Atapuerca
Excavación del yacimiento de Dolina en AtapuercaSanti OteroEFE

Demuestran que los neandertales hibernaban para protegerse del frío, teoría que secundan unos restos de oso cavernario encontrados junto a los huesos humanos. Ellos pudieron imitar a estos animales de la cueva, que aún actualmente siguen hibernando. No obstante, hay críticas acerca de estas conclusiones: ¿por qué los inuits, habitantes de regiones árticas, nunca han hibernado?

“La árida Iberia no podría haber proporcionado suficiente comida rica en grasas para la gente de Sima durante el duro invierno, haciéndoles recurrir a la hibernación en las cuevas”, aseguran Arsuaga y Bartsiokas, y añaden que en el caso de las regiones árticas sí tenían a su disposición pescado graso y grasa de reno.

El descubrimiento “puede sonar a ciencia ficción”, dicen los investigadores, pero señalan que muchos mamíferos pueden hibernar. “Esto sugiere que la base genética y la fisiología para tal hipometabolismo podrían preservarse en muchas especies de mamíferos, incluidos los humanos”.