Cine

Crítica de “Introduction”: abrazos partidos ★★★★

Un fotograma de "Introduction"
Un fotograma de "Introduction" FOTO: Imdb Imdb

Dirección y guion: Hong Sangsoo. Intérpretes: Shin Seok-ho, Park Mi-so, Kim Young-ho, Gi Yu-bong. Corea del Sur, 2021. Duración: 66 minutos. Drama.

¿Qué habría escrito Jacques Derrida o Roland Barthes del cine de Hong Sang-soo? Sus experimentos narratológicos son tan estilizados que su sofisticación es prácticamente invisible. No importa que puedan ser explicados desde el estructuralismo o la semiótica, porque van más allá del lenguaje académico: palabras como “deconstrucción” o “metaficción” acaban por escurrirse por las grietas del relato, que las absorbe como agujeros negros para devolverlas en forma de pura emoción. No hay muchos cineastas contemporáneos capaces de hacer la misma película dos o tres veces al año, y que el resultado sea siempre diferente.

La literalidad del título de esta preciosa miniatura define con precisión su corpus narrativo. Nos encontramos, en efecto, ante tres introducciones, tres planteamientos argumentales que aspiran a un desarrollo que no se produce. La cuestión es que estas “introducciones” están vinculadas entre sí por dos personajes que se desplazan por cada una de ellas, y que el orden en que se presentan pone en duda la temporalidad de los hechos de un modo casi imperceptible. Esa duda se abisma por las elipsis que las separan, por todo lo que se supone, y lo que no se dice, que luego se manifiesta en presente de indicativo, o vuelve a cuestionarse en un sueño que Hong Sangsoo filma y monta como si no lo fuera. En este punto habría que pensar en lo mucho que se parecen el cine del director de “Ahora sí, antes no” y el de David Lynch, obsesionados en preguntarse por la ambigüedad del estatuto de lo real desde estilos completamente opuestos.

Lo más hermoso de “Introduction” es que toda esta maquinaria narrativa está organizada en verdad para explicar tres abrazos, con los que concluyen cada uno de los tres episodios del filme. Como dice el actor, con una vehemencia que huele a soju, del último tramo de la cinta, no importa que interpretes un abrazo, que este sea real o ficticio. Un abrazo siempre es una muestra de amor, que es, por encima de los malabares autoconscientes del universo de Sangsoo, lo único que cuenta.

Lo mejor

Cada película de Sangsoo propone una experiencia narrativa distinta jugando con los mismos elementos.

Lo peor

Tienes que verla dos veces para captar su enorme complejidad narrativa, disfrazada de una banalidad casi anecdótica.