Viajes

Emociones fuertes

Las obras del artista Yoan Capote nos acercan a Cuba en el presente

En la muestra “Elegy” expuesta en Roma, el mar evoca lo más profundo de los sentimientos de su país.

Herramientas para pescar, hilos de hierro que son anclas o si queremos verlo de otra manera ganchos a donde sujetarse, hojas de oro, cuadros que emulan mares profundos y revueltos, llenos de fuerza, añoranza y esperanza. Sus “cortinas de hierro” es en realidad su concepto ideológico que se utilizó durante la guerra fría. Y a pesar de que los mares de Capote están construidos con anzuelos de hierro, la superficie de las aguas se convierten táctiles. Un símbolo que cuenta tantas cosas. Es contar el “muro” de su Cuba de nacimiento entre el romanticismo y el sufrimiento, pero si dirigimos la vista al cielo y algunas zonas en el agua, hay algo que brilla, allá en el horizonte, y la esperanza del emigrante se vuelve real.

Yoan Capote
Yoan Capote GIORGIO BENNI

Encuentro con Yoan Capote, por su paso por Roma durante la inauguración de la exposición Elegy en la Galleria Continua, en el Hotel The St. Regis Rome (hasta el 3 de Diciembre de 2022)

P. Descríbeme el sitio en donde naciste y algunos recuerdos:

R: Es muy linda tu pregunta porque yo trabajo mucho con la memoria.Yo nací en Pinar del Río en la parte Oeste de Cuba, mi ciudad no tiene mar y uno de los recuerdos más bonitos que tengo, al igual que los niños que nacen en el campo en donde no hay mar, era el día que estábamos de vacaciones y me llevaron al mar. Mis padres no tenían posibilidades para llevarme al mar, no tenían coche ni forma de ir a La Habana, por lo tanto yo ya no era tan pequeño cuando con otros niños me llevaron a La Habana. Y si algo recuerdo es el olor a salitre. Yo tendría en ese momento, creo, 6 años, y ese momento lo tengo muy presente. Después me obsesioné en nadar. Otro momento de gran recuerdo fue cuando por primera vez modelé algo con barro, lo cogí de una obra que estaban haciendo cerca de donde yo vivía y salía una arcilla muy buena, había una loma de arcilla, yo solo llegué a ese hueco y empecé a jugar con ella como si fuera plastilina e hice algunas esculturas, cuando mi hermano las vio, (él sabía dibujar), me dijo tú vas a hacer escultor, vas a ser un artista.

Yoan Capote
Yoan Capote GIORGIO BENNI

Y con estas obras expuestas aquí en Roma ¿que quieres contar?

Tienen mucho significado y muchas reflexiones de la experiencia vivida. El artista es el primer espectador de su obra, uno la hace para uno, pero dentro de mi, hay conciencia social y compromiso, de expresar una época. Hay muchas maneras de entender mi país.

Este mar profundo a Yoan le quedó grabado, tiene en su mente que cuando se mudó solo a La Habana, en los años ‘90 para estudiar en la Universidad, le impactó sobre todo el malecón, cuando la gente se iba de Cuba “y justamente en ese momento, yo estoy mirando a esos muchachos y a la gente construyendo balsas, al mismo tiempo que se marchaban, escuchando las noticias y eso te queda siempre presente”

Lo más triste

Yoan Capote confiesa que lo más triste es que en este momento está pasando lo mismo en Cuba “Es un déjà vu, un círculo vicioso, el eterno retorno de la sociedad cubana con el mismo dilema, la sociedad cubana dividida, unos pensando de una manera y otros lo contrario. Hay mucha carga emocional en la sociedad cubana y pienso que en mi trabajo lo reflejo también”.

Si se piensa que todo lo que pasaba en Cuba ha quedado en el pasado después de la muerte de Fidel Castro se equivoca. Yoan Capote confiesa que tristemente los temas de siempre siguen vigentes en su isla y por lo mismo, muchos cubanos siguen dejando la isla para marcharse a vivir a otros países.