«Blanco perfecto»: Como un tiro

Director: Ryûhei Kitamura. Guión: R. Kitamura y Joey O'Brien. Intérpretes: Jason Tobias, Rod Hernández, Graham Skipper, Stephanie Pearson. EE UU, 2017. Duración: 90 min. Terror.

Un accidente en medio de la nada, un grupo de niñatos que deciden compartir la susodicha camioneta averiada aunque no se conocían antes del viaje, el móvil, con la cobertura caprichosa, y un francotirador disfrazado de Chewbacca cutre escondido en un árbol que abre fuego sobre ellos como si estuviese persiguiendo el premio gordo en la feria del pueblo. Y adiós. Todo adobado, eso sí, con abundantes litros de sangre y alguna escena gore que tiene su gracia. Los actores y el guión, ninguna. Estamos frente a un titulito más de psicópata suelto en la América profunda y de cierto aire setentón (pero «La matanza de Texas» era mucha película), una ensalada de sesos y miembros esparcidos por ahí con poca sal y un par de momentos hasta divertidos. El director japonés Ryûhei Kitamura («Baton», «LoveDeath», podemos seguir vivos sin conocerlo) se ha lucido; sobre todo, al final, y nos callamos, no para evitar el «spolier» de turno, sino por si se les quitan ya del todo las ganas.