Carlos Urroz: «En el mundo del arte no existe la economía sumergida»

En el mundo del arte "no existe la economía sumergida", en opinión de Carlos Urroz, director de la feria internacional de arte contemporáneo ARCO.

En el mundo del arte "no existe la economía sumergida", en opinión de Carlos Urroz, director de la feria internacional de arte contemporáneo ARCO, quien afirma no conocer a ninguna galería que no haga sus declaraciones de ventas y de IVA.

Pocos días antes de que comience la 33 edición del certamen, que se celebrará del 19 al 23 de febrero, Urroz reconoció durante una entrevista con Efe que el pasado año "fue horrible"y la venta de entradas se resintió "pero el miedo que existía entonces se está pasando. Las galerías han empezado a vender, han tenido un final de año bueno".

En esta tónica de optimismo "también ayuda la bajada del IVA", a pesar de que no sea tan sustancial como se esperaba. No hay cifras objetivas que permitan establecer lo que va a suponer esta medida, "lo que sí es muy positivo es el clima que genera la reducción, tanto en los coleccionistas como en las galerías, aunque todos queremos más".

La rebaja del impuesto "ha sido un regalo para ARCO, pero era el momento de hacerlo. Cuando más arte se vende de todo el año es en ARCO, por lo que es lógico que se apruebe ahora. Estamos encantados, aunque por supuesto nos hubiera gustado que hubiera sido lo que todos pensamos al principio, una rebaja del 10 por ciento para todos, pero aún así se notará".

El director confía en que la medida se amplíe a otros sectores y que surjan otras ya que, aunque el IVA es muy importante, también es necesaria una ley que permita la colaboración público-privada.

"La de Mecenazgo es una ley que se ha quedado en el olvido. Las empresas están queriendo integrarse en proyectos de arte y de mecenazgo pero no tienen mucha rentabilidad a fecha de hoy y muchos de ellos hacen sus fundaciones. Todo eso hay que articularlo".

Totalmente contrario a que se considere el arte como "cosa de ricos", defiende que "el arte es una industria cultural. Hay galerías en todas partes del mundo; son pequeñas empresas que ayudan a artista que son autónomos. Pensar que el arte es cosa de ricos es gente que solo lee las ventas de subastas de la jequesa".

Durante la entrevista, Carlos Urroz reconoció que el panorama del coleccionismo en España "es malo, pero no catastrófico y mucho mejor que hace veinte años. Es cierto que no existe una cultura de coleccionismo pero hay una serie de profesionales, entre 40 y 50 años, que han comprado y volverán a comprar. Hay mucho por hacer, pero cada vez hay más iniciativas que fomentan el coleccionismo".

Su intención para ARCO es que encuentre un lugar diferenciado dentro de las numerosas ferias que se celebran "en las que empieza a ser aburrido ver los mismos artistas en las mismas galerías". Por ello en esta edición se ha hecho un esfuerzo especial por orientar el certamen hacia "una feria del descubrimiento".

Con este fin se ha animado a las galerías del programa general, a través de tarifas especiales, a que apuesten por uno o dos artistas. Esto hará la visita muy distinta ya que casi un tercio de los stands han elegido este formato.

ARCO es el lugar ideal para una apuesta de este tipo ya que a lo largo de los años se ha caracterizado por ser una feria a la que acuden directores de museos, comisarios y profesionales del sector.

"Es un sitio donde el mercado no es el más fuerte pero si el lugar donde a una galería le puede interesar mostrar más en profundidad a uno de sus artistas emergentes o que está en un momento de su carrera interesante. No es una feria para comprar piezas de un millón de dólares, pero si para descubrir artistas".

Respondiendo al deseo de los galeristas "que querían una feria más compacta", del programa han desaparecido proyectos como "Solo Objects", mientras que se han incluido otros como "As Tables Are Shelves"dedicado a editoriales especializadas en libros de artista.

Otras iniciativas, como ARCOkids, Espacio Comer o ARCOgames, contribuirán al objetivo de que la feria "sea muy profesional los dos primeros días y que durante el resto se amplíe a un público más numeroso que empieza a ser afín al arte contemporáneo".

El componente público que hace que toda la ciudad, el país y los medios están pendientes de la feria, "ese momento de celebración del arte contemporáneo", así como Madrid, con el Museo del Prado, el Reina Sofía, el Thyssen, contribuyen a que ARCO sea una feria diferente. "¡Que buen plan es ver las Meninas!, eso que no se nos olvide. Damos por sentado unas cosas que los extranjeros alucinan".

Aunque son muchos los visitantes que acuden a ARCO buscando la pieza más polémica, a Carlos Urroz le interesan las que te hacen pensar, reflexionar, "no las que te hacen sacar el móvil para hacer una foto. Las piezas interesantes no suelen ser las que salen en la foto polémica".