Carme Riera: «En Cataluña, el nivel de ridículo lo supera todo»

La novelista y filóloga Carme Riera durante el acto de su ingreso en la Real Academia Española.
La novelista y filóloga Carme Riera durante el acto de su ingreso en la Real Academia Española.

Ayer, desde primera hora de la mañana, empezaban a sonar rumores de que el Premio Nacional de las Letras iba a caer en Barcelona. Y así fue, porque el galardón fue para la escritora mallorquina Carme Riera, autora en lengua catalana y española, una autora a la que no le importa, como ayer dijo en rueda de prensa, que se entienda este galardón como una reivindicación de ser puente entre dos culturas.

Narradora de cuentos y novelas, ensayista y divulgadora de los maestros de la Escuela de Barcelona, como Gil de Biedma, Barral y José Agustín Goytisolo, Riera es una de las voces más sólidas de la narrativa contemporánea.

Riera reconocía ayer su sorpresa. «Estoy muy contenta y acepto un premio que es a la trayectoria», dijo, para añadir que en estos cuarenta años de dedicación a la literatura «he trabajado y trabajo mucho para no mirarme en el espejo».

w la proporción femenina

Carme Riera toma el relevo de Rosa Chacel, Carmen Martín Gaite y Ana María Matute, las anteriores premiadas con el Nacional de las Letras. La autora reconoció que «es una proporción pequeña con respecto a los hombres galardonados. Pero es que las mujeres somos, por ejemplo, el 14 por ciento en cuanto a catedráticas. Es algo que también sucede en las multinacionales o en la Real Academia, aunque esta última lo está tratando de subsanar. Las escritoras somos tan buenas o malas como lo son los escritores».

Por otra parte, desde su constitución en 1984, son ocho los autores en lengua catalana a los que se ha premiado. «No es una proporción mala. Deberíamos separar lo político de las personas. En todo caso, lo que sí es cierto es que las literaturas catalanas, vascas y gallegas deberían ser más conocidas en el resto del país, pero yo no me considero rechazada por escribir en catalán. Tal vez es que tengo muchos amigos que quieren a Cataluña. Por desgracia, el lector tiene más interés en Paul Auster que en Jaume Cabré».

Precisamente la realidad que se vive en estos momentos en Cataluña también estuvo presente durante la interveción de la premiada, quien tuvo duras palabras para Artur Mas, presidente en funciones de la Generalitat. «Ahora la realidad supera a la ficción. Estamos en un nivel de ridículo que lo supera todo. Lo que pasa es que Mas se puso cuarto en la lista electoral, tapándose con otros por si había minas. Ahora resulta que tiene que ser el primero, que tiene que ser el presidente de la Generalitat. No lo entiendo. Mas no está dando la cara y hace el ridículo». Riera se mostró partidaria a que «las relaciones con los vecinos sean buenas. No tengo ningún problema en decir que no soy independentista».

La escritora trabaja en la actualidad en una novela de la que no quiso dar detalles y proyecta trabajar en un libro sobre sus encuentros con Gil de Biedma, Barral y José Agustín Goytisolo. También quiso dedicar el Premio Nacional de las Letras a tres personas que ya no están entre nosotros: los editores Isidor Cònsul, Josep Maria Castellet y su agente literaria, Carmen Balcells. De esta última recordó que «me advirtió de que cuando no estuviera haría milagros». Y así ha sido.