«La isla mínima» se pone Feroz

Bárbara Lennie

La II edición de los Premios Feroz, los galardones entregados por la Asociación de Informadores Cinematográficos de España, encumbró ayer a dos dramas, «La isla mínima», de Alberto Rodríguez, con cinco premios (mejor drama, director, actor protagonista, música y tráiler), y a «Magical Girl», de Carlos Vermut, con cuatro (mejor guión, actriz protagonista, actor de reparto y cartel), que se repartieron nueve de las once estatuillas en liza. En el apartado de Mejor Comedia, los votantes apostaron por «Carmina y amén», de Paco León, que aprovechó «para reivindicar la comedia, no como un género menor, sino como uno que hay que tomárselo muy en serio», además de dejar caer un «Je suis Charlie».

Bárbara Lennie, la «chica mágica» del filme de Vermut, vio premiado su durísimo papel, y Javier Gutiérrez se convirtió en el mejor actor protagonista por su policía con pasado oscuro en el «thriller» de Rodríguez y se lo dedicó a todos actores de reparto y al desaparecido Álex Angulo, lo que levantó a la sala en pie. El otro momento de ovación fue, lógicamente, para Carlos Saura, Feroz de Honor 2015. «He vivido creo que intesamente el cine, me ha dado muchas satisfacciones, he hecho más de 40 películas, he tenido siete hijos y una hija que está aquí, y creo que he cumplido», explicó el maestro de directores, además de añadir: «Hay una generación de cineastas en España que va a dar mucho que hablar».

Los premios no se olvidaron de otros dos veteranos en el apartado de actor y actriz de reparto: José Sacristán, premiado por su gran papel en «Magical Girl», e Itziar Aizpuru, por «Loreak». «Escribidores, peliculeros, gracias por vuestra generosidad», agradeció el actor, que también fue Feroz de Honor en 2014, y que destacó el valor de los jóvenes cineastas. «Un subidón» le dio a Aizpuru saber que estaba nominada, y agradeció con un «eskerrik asko» –el drama de un amor que va más allá de la muerte está rodado en euskera– su galardón. Carlos Vermut dio las gracias por una gala «divertida y necesaria». Y sin duda lo fue, gracias a un guión ágil, con bromas oportunas y afiladas, firmado por Eva Merseguer, y a una presentadora con gancho, Bárbara Santa Cruz. La concisión de los agradecimientos y la brevedad de la ceremonia ayudó a que fuera una noche redonda.

«Vosotros, gentes del cine, habéis dado una lección este año de arrojo e imaginación para adaptaros a un presente lleno de quebrantos», les dijo a los profesionales en su brindis por el futuro y por el cine español Pedro Vallín, presidente de la AICE. La gala supuso la confirmación de unos premios y de una asociación que aspiran a quedarse y a tener su hueco. «Es la segunda edición y podemos decir que ya estamos absolutamente consolidados. Sí amigos: Almodóvar ya se ha negado a venir», bromeó Santa Cruz. Entre los «entregadores» de la noche, Manuela Vellés, con un escote de vértigo, acompañada de Miguel Ángel Muñoz, que se dio un sonoro beso con José Coronado «por exigencias del guión», Inma Cuesta, Rossy de Palma, Carlos Areces, Marian Álvarez –protagonista de un divertido vídeo junto a Paco León–, Julio Médem, Quim Gutiérrez y Antonio Velázquez, entre otros