Los cavernícolas se la juegan a un gol

El estudio de «Evasión en la granja» firma esta animación sobre una tribu de la Edad de Piedra.

El estudio de «Evasión en la granja» firma esta animación sobre una tribu de la Edad de Piedra.

El fútbol y los cavernícolas unidos en una misma trama parece un imposible. Sin embargo, en el estudio de animación Aardamn, liderado por el inglés Nick Park, consiguen fundirlos en esta original cinta de animación dirigida por el anglosajón. «La brutalidad del fútbol se me asemeja en muchas cosas a estos hombres de la Edad de Piedra que esbocé en los inicios de esta aventura», señala el cineasta. La historia nos presenta a una tribu de cavernícolas, poco diestros en la caza y la supervivencia, que viven apaciblemente en un valle que les provee de todo cuanto necesitan para sobrevivir sin tener que adentrarse en las temidas Tierras de Fuegos. Durante la celebración de una de sus cazas son sorprendidos por los hombres de la Edad de Bronce, comandados por Lord Nooth, que ocuparan sus tierras y les obligaran a sustituir la paz de su valle por las Tierras de Fuego. Doug, el protagonista, luchará por su tierra y por sus amigos retando a un partido del «juego sagrado». Una competición por la supervivencia de toda una civilización.

La cinta está grabada con la técnica del «stop motion», que consiste en dotar de movimiento a objetos estáticos mediante una sucesión de fotogramas en los que los personajes sufren ligeras variaciones en su posición o aspecto. Estas figuras o entornos se realizan con materiales fácilmente maleables como plastilina, recortes de papel o arena, en el caso de «Cavernícola» con plastilina. No hay nadie mejor para este trabajo que los británicos, ya que han sido «oscarizados» tres veces por sus cortos utilizando esta técnica. «Creature comforts» en 1990 y las aventuras del inventor Wallace y el perro Gromit en 1993 y 1995 por «The wrong trousers» y «Close shave» se alzaron con la estatuilla.

Dos segundo al día

Sin embargo, «Chicken Run: Evasión en la granja» constituye su obra maestra, el primer largometraje de estos animadores. Asimismo, el proceso de creación de esta película también fue largo «debido a la técnica con la que trabajamos», señala el director. «Empezamos con la idea de “Cavernícola” en el 2010, con los primeros bocetos e ideas, pero la animación en sí tardamos 18 meses en realizarla, con 35 animadores rodando en 40 sets diferentes secuencias al mismo tiempo, consiguiendo cada uno 2 o 3 segundos de películas al día».

El elenco de dobladores lo conforman Hugo Silva, Chenoa y Mario Vaquerizo, que ponen las voces a los tres protagonistas de la historia: Doug, Val y Lord Nooth, respectivamente. El trío asegura que «ha sido un trabajo tan duro como divertido, creces profesionalmente ya que haces algo a lo que no estás acostumbrado pero a la vez disfrutas de esta experiencia nueva».