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Muere la actriz Emma Cohen a los 69 años

La actriz y escritora, que falleció ayer a los 69 años, se entregó al cuidado del cineasta y académico y dejó su carrera a un lado.

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Quizá nadie se acuerde, pero en los felices 60, Emma Cohen fue la efímera musa del cine «underground» español. No era todavía una actriz conocida y ya se paseaba por los cenáculos vanguardistas españoles con su aire intelectual. Alternaba con otros jóvenes que soñaban con sumarse al cine desde posturas radicales «situacionistas», moda efímera surgida de las barricadas parisinas de mayo del 68, cuando apenas unos cuantos sabían quién era Guy Debord o sólo conocían las consignas popularizadas en las paredes del Bulevar San Michel: «Prohibido Prohibir».

En aquel 1968, Emma Cohen era un hermosa joven de ojos verdes que vivía inmersa en la Escuela de Barcelona, tratando de abrirse camino escribiendo, actuando en el cine independiente, junto a Pere Portabella y Joaquim Jordá, en películas que apenas conseguía proyectarse en algunas sesiones de cine club. Sin embargo, gracias a la nueva directora del «Nuevo Fotogramas», Elisenda Nadal, la imagen de Emma Cohen se fue haciendo popular para los cinéfilos españoles cuando apenas había interpretado un par de películas independientes.

Fue ese mismo año cuando el Teatro Español le encargó a Adolfo Marsillach la dirección de «Marat-Sade», la obra de Peter Weiss que Peter Brook había convertido en la sensación del teatro europeo moderno. Para el papel de Carlota Corday, Marsillach escogió a la actriz italiana afincada en Barcelona Serena Vergano. El éxito escandaloso de la obra teatral en Madrid se trasladó a Barcelona y fue entonces cuando Emma Cohen fue llamada para sustituir a Serena, que tenía que interpretar un filme en Madrid.

Todo ocurrió de forma súbita. Jordi Grau la llamó para un papel en la nueva película de Sara Montiel «Tusset Street», y Pere Portabella le ofreció ser la protagonista del nuevo proyecto de Antonio Maenza, tras su escandalosa y escasamente vista «Orfeo filmado en el campo de batalla» (1968-69), realizada en Valencia. El filme comenzó llamándose «Beance» y sin llegar a acabarse, rotas las relaciones entre Maenza y Portabella, acabó titulándose «Hortensia/Beance» (1969). En este filme maldito aparecían Félix de Azúa y Vila-Matas como secundarios.

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De nuevo, gracias a «Nuevo Fotogramas», Emma Cohen pasó de actriz de cine independiente y musa del cine progre a protagonista de comedias del aperturismo en un mismo año. En «Pierna creciente, falda menguante» (1970), dirigida por Javier Aguirre, tuvo su primer papel importante. Interpretaba a la cupletista Rosario «La Criollita».

Su gran amor

En el plató del filme conoció a Fernando Fernán Gómez, con quien mantuvo una relación hasta la muerte del actor en 2007. A excepción de una temporada que estuvo con el escritor Juan Benet, Emma Cohen vivió casi cuarenta años junto a Fernán Gómez. Esta declaración resume la relación afectiva que la actriz mantuvo con el director: «Con Fernando alcancé sintonía plena y mi vida fue suya».

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Atrás quedaban sus participación en el París del 68, que narró en un libro titulado «La libreta francesa», la «gauche divine» de Boccaccio y las promesas intelectuales de la Escuela de Barcelona, que cerró sus días de éxitos muy bien publicitados pero escasamente comerciales. Se abría una nueva etapa en la que la actriz barcelonesa alternaba el cine más rabiosamente comercial con interpretaciones teatrales y televisivas de más enjundia.

Cine de temática social como «Españolas en París» (1971) mezcladas con comedias del destape como «Demasiado bonitas para ser honestas» (1972). No faltan películas de terror psicológico como «El techo de cristal» (1971) y horrores como «El espanto surge de la tumba» (1973). A lo largo de su corta carrera como actriz, Emma Cohen interpretó obras teatrales clásicas como «El gran teatro del mundo» (1981), escribió narraciones, «Toda la casa era una ventana» (1983), y dio vida a la Gallina Caponata en Televisión Española en el programa infantil «Barrio Sésamo». El resto ha sido una vida silenciosa junto al hombre que escogió en aquel lejano 1970.

El destino ha querido que hoy se presente la restauración del filme dirigido por Fernán Gómez «¡Bruja más que bruja!», en el que participó la actriz fallecida. Quedará como un homenaje póstumo a los dos.