Una gran operación mal planeada

Un grupo de soldados en Galípoli (1915)
Un grupo de soldados en Galípoli (1915)

Churchill, primer Lord del Almirantazgo (ministro de Marina), quería tomar los estrechos de los Dardanelos y el Bósforo mediante una gran operación naval. Si lograba sus objetivos, los aliados podrían abrir una vía de comunicación directa con Rusia para suministrar armamento y pertrechos de guerra a las tropas zaristas. La toma de los estrechos conllevaba la conquista de Constantinopla y la rendición del Imperio Turco. Serbia podría recibir ayuda contra los austriacos e, incluso, lograr que Bulgaria y Rumanía abandonasen la neutralidad en favor de los aliados. El plan era perfecto, los beneficios enormes, pero toda la operación estuvo desde un principio mal planificada, pues el Estado Mayor británico basaba la operación en una falsa incapacidad militar y defensiva de los turcos. El 10 de marzo de 1915 la Armada británica comenzó el bombardeo naval que duró cinco días, pero sin resultados.Para vencer se tenían que desembarcar tropas de tierra. Lord Kitchener puso al frente de las fuerzas de desembarco al general Hamilton. El 18 de marzo se produjo un primer intento que fracasó. Un mes después, el 18 de abril, se volvió a intentar con el mismo resultado. Por fin, el 25 se logró consolidar una cabeza de puente en una estrecha y larga franja de terreno pegada al mar y dominada por unas alturas dotadas de una red de trincheras y blocaos que los turcos habían construidos en dos meses bajo la dirección del general alemán Otto Liman von Sanders. Las tropas aliadas estaban clavadas a la playa. Churchill y Kitchener ordenaron un nuevo desembarco en una zona próxima, en la bahía de Suvla, el 6 de agosto, con el objetivo de sacar a sus soldados del matadero en el que se encontraban desde hacía tres meses. En estos combates destacaron los bisoños soldados australianos y neozelandeses ANZAC que tuvieron en Galípoli su bautismo de fuego. Su vida en la trincheras era muy dura y toda la operación fue un rotundo fracaso. En enero de 1916 los aliados reembarcaron a sus tropas tras sufrir casi 250.000 muertos los británicos y más de 50.000 los franceses. Churchill tuvo que dimitir. Su tropas fueron derrotadas por el comandante de la 19ª División turca Mustafá Kemal, que llegaría a ser presidente de la Turquía moderna.