Cultura

Cristina Medina: «Lo mismo te frío un huevo que te plancho una corbata»

Es una de las protagonistas de «El gran despipote», una magicomedia que podrá verse hasta el 7 de enero en el Capitol Gran Vía-Madrid

Es una de las protagonistas de «El gran despipote», una magicomedia que podrá verse hasta el 7 de enero en el Capitol Gran Vía-Madrid.

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«El gran despipote» es una magicomedia que mezcla la magia con el humor para partir al público de risa durante la hora y cuarto que dura el espectáculo. Los protagonistas son tres magos –Jarry, Ronaldo y Herminia– que han cursado un máster en la Rey Joward Carlos. La obra, una parodia no autorizada de «Harry Potter», cuenta con un guión de JJ Vaquero, la dirección artística y el diseño de magia de Jorge Blass, y la interpretación de Ángel Martín, Jaime Figueroa y Cristina Medina, una conocida actriz que reconoce haber pasado en el escenario más horas que en el sofá de su casa. «Me da la vida y una libertad que no me la da ningún otro espacio. Ahí estoy en mi territorio comanche particular», asegura. Podrá verse hasta el 7 de enero en el Capitol Gran Vía de Madrid.

–Este espectáculo mezcla la magia y el humor. ¿Cuál es el resultado?

–Un espectáculo atrayente para todos los públicos y edades, muy visual, entretenido y divertido.

–¿La magia existe?

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Sí. A mí, personalmente, la ilusión de la magia siempre me ha encantado. Sobre todo cuando ves un buen truco y por más que quieres descubrirlo no lo pillas. Esa es la magia de la magia.

–¿Qué tiene usted de maga?

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¿Yo? Que lo mismo te frío un huevo que te plancho una corbata.

–En la obra, estudió en la Rey Jowards Carlos...

Sí, soy la repetidora de How are you? Pero he de decir que no he visto ninguna película ni he leído un libro de Harry Potter. Vamos, que vengo totalmente indocumentada al espectáculo.

–¿De qué se sacaría usted un máster en la vida real?

De Psicología. Más que nada, para mi aprendizaje personal.

–¿Cómo es Herminia, su personaje?

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La líder de los tres. Tiene mucha energía y lo va manejando todo a su manera. Es la maga número uno de este despipote.

–¿Qué tiene usted de ella?

De momento su cara, su voz, su cuerpo...

–Actriz, cantante... ¿cuál es su faceta preferida?

También llevo trabajando en espectáculos de humor desde hace 28 años. Soy productora de mis propias piezas y cantante de rock and roll. A mí lo que me gusta es estar encima de un escenario, independientemente de la disciplina. Y si es nueva, como en este caso la magia, me encanta porque aprendo mucho. El escenario me da la vida. He pasado en él más horas que en el sofá de mi casa. Ahí estoy en mi territorio comanche particular. Me da una libertad que no me la da ningún otro espacio.

–¿Es la comedia su género favorito?

He hecho comedia fundamentalmente, pero llevo un año de gira con «¡Ay, Carmela!», que también la produje con mi compañía y es un dramón de tomo y lomo. Yo me siento cómoda en el escenario, me toque lo que me toque.

–¿Qué se avecina en España?

No tengo ni idea, aunque no creo que vaya a cambiar mucho más. Sinceramente, pienso que nosotros no viviremos grandes cambios. Ahora está todo muy revolucionado: que si el desafío independentista, que si el auge de Vox... Pero entre unos y otros han conseguido que no me interese nada en absoluto. Y mira que vengo de una familia muy política. Mi padre fue uno de los fundadores de CC OO. Yo colgaba carteles cuando tenía seis años, cuando el PCE era todavía ilegal. Falta apertura mental para aceptar al otro a pesar de que no opine lo mismo.

–¿A usted qué le hace gracia?

Lo absurdo, la desfachatez y la gente que es particular sobre el escenario.

–¿Y qué le puede hacer llorar?

Como público he llorado muy poco. Y en mi vida personal, cada vez menos cosas me hacen llorar. El que quiera, puede llorar a diario. Yo prefiero reír.

–¿Si no hubiera sido actriz?

Es que hace tantos años... Hubiese sido cualquier cosa que se me hubiera ocurrido. Siempre me ha gustado mucho la asistencia social y todo lo relacionado con ayudar a los demás.