El Premio Planeta bate su récord

La 65 edición del histórico galardón del Grupo Planeta se convierte en la que ha recibido más originales, un total de 552 novelas.

El jurado del Premio Planeta, con José Creuheras en el centro de la imagen, ayer, en la rueda de Prensa
El jurado del Premio Planeta, con José Creuheras en el centro de la imagen, ayer, en la rueda de Prensa

La 65 edición del histórico galardón del Grupo Planeta se convierte en la que ha recibido más originales, un total de 552 novelas.

Es verdad. El día del Premio Planeta es uno de los pocos, por no decir el único, que un libro, mejor dicho dos, protagonizan las portadas de los diarios. Porque las obras del ganador y del finalista serán tema de conversación para muchos, no solamente en los corrillos literarios. Por un día, temas como las votaciones en el Congreso de los Diputados o la última «boutade» de Trump pasan a un segundo plano para hablar de narrativa, de la narrativa contemporánea.

Hay donde escoger, porque este año el Premio Planeta, que entregan esta noches los Reyes durante la tradicional velada literaria que se celebra en Barcelona, ha batido todas las marcas. Es la edición en la que se han recibido más originales, un total de 552 novelas que optan a un galardón dotado con 601.000 euros para el ganador y 150.250 euros para el finalista. Entre ellas está la vencedora, algo que tendrá que decir un jurado formado por Alberto Blecua, Fernando Delgado, Juan Eslava Galán, Pere Gimferrer, Carmen Posadas, Rosa Regàs y Emili Rosales.

Ayer, en la rueda de Prensa previa a la concesión del premio, el presidente del Grupo Planeta, José Creuheras, dijo que este año «el jurado tienen una labor difícil» a consecuencia del gran número de originales sobre la mesa. Eso demuestra, en palabras de Creuheras, que el Planeta «goza de muy buena salud».

42 millones de libros

Desde que el Premio Planeta empezó su recorrido, mañana hará 65 años, se han vendido 42 millones de ejemplares de alguna de las obras recompensadas con esta distinción. Esto hace, comentó Creuheras, que «en cada hogar en España haya dos ejemplares de alguna novela premiado con el Planeta». Eso en una senda en la que podemos encontrar a autores de peso como Mario Vargas Llosa, Ramón J. Sender, Eduardo Mendoza, Juan Marsé, Camilo José Cela, Antonio Muñoz Molina, Ana María Matute, Rosa Regàs o Alicia Giménez Bartlett, esta última la ganadora del pasado año.

Emili Rosales expuso ayer que las obras presentadas en esta edición demuestran «la riqueza del género novelístico». Porque hay de todo y mezclando géneros. «Las categorías inmóviles de éstos ya no sirven para el Planeta, pues se puede escribir una novela histórica en la que predomine la intriga o una novela de aprendizaje que puede estar trufada de páginas eruditas o una saga familiar con notas policíacas», aclaró Rosales sobre originales que «nos cuentan bien historias bajo una formulación literaria feliz».

Otro miembro del jurado, Juan Eslava Galán, sabe bien lo que es ganar el Planeta, con el que se alzó en 1987 con «En busca del unicornio». Ayer fue el encargado de desgranar el contenido de las diez finalistas, una de ellas será la vencedora durante la velada de hoy. Entre ellas se encuentran «El marido de la gitanilla», en palabras del escritor e integrante del jurado, «una novela histórica de aventuras y aprendizaje entreverada de teorías conspirativas». De «Sol de Tebas», una novela negra con un escritor de éxito de protagonista, aseguró que tiene toques propios de la narrativa de Agatha Christie, con «una intriga policiaca perfecta». De «7 LR (Siete lágrimas rojas» dijo que posee puntos de terror, con un personaje, un jesuita que puede recordar al de «La piel del tambor» de Pérez-Reverte.

Siguiendo esta línea de favoritos tenemos también «Tinta corrida», que se mueve entre la novela romántica y la social de costumbres en la Argentina de los años 20. A Eslava Galán le ha gustado también una novela histórica en la que nos encontramos de nuevo con una intriga. Es «El nacimiento», «a medio camino entre la novela de acción y de aventuras, y ambientada en la Atenas de la guerra de Peloponeso» y con un discípulo de Sócrates como uno de sus protagonistas.

De corte femenino e intimista, «aunque también puede interesar a un público masculino», es «Con un par de alas», una novela de sentimientos con un contrapunto de ironía y comicidad. De «El camino de Santiago», aseguró que en ella planea la sombra del realismo mágico, en especial el de Juan Rulfo, gracias a la historia de un niño peruano superviviente de una masacre vivida por su pueblo en 1985. De nuevo en América Latina, «El reposo de la tierra durante el invierno», es, según Eslava Galán, «una novela testimonial, intimista, durante la Argentina que transita por los gobiernos de Cámpora, Perón, Evita y Videla». Esta obra contrasta con «Nada impide», una historia negra clásica, con buenos diálogos y que mantiene al lector en un estado de suspense, con un final muy sorprendente.

Hay diez posibles ganadores. Lo que es seguro es que el Planeta no será para Bob Dylan. La concesión del Nobel de Literatura al gran cantautor estadounidense planeó también en la rueda de Prensa celebrada en el modernista Hospital de Sant Pau de Barcelona. A este respecto, el presidente del Grupo Planeta recordó que según las bases del premio, Dylan no podría optar a él porque «según las bases, debe presentar una novela escrita en castellano». Eso sí, Creuheras dijo que tiene «máximo respeto» ante la decisión de la Academia Sueca. Tal vez esta noche, la sombra de Dylan también se acerque al Premio Planeta.