El Premio Planeta reivindica el papel del libro

José Manuel Lara, durante la rueda de prensa en la que se han dado a conocer las diez finalistas que optan al Premio Planeta de Novela, que se entregará mañana.

En un momento en el que parece que aflora la posibilidad de que el sector editorial pueda empezar a ver la luz tras la crisis, el libro vuelve a ser el gran protagonista del Premio Planeta.

En un momento en el que parece que aflora la posibilidad de que el sector editorial pueda empezar a ver la luz tras la crisis, el libro vuelve a ser el gran protagonista del Premio Planeta. Ayer tuvo lugar la tradicional rueda de Prensa previa a la entrega del galardón literario, el mejor dotado económicamente de las letras españolas con 601.000 euros, y que sirve para conocer algunas pistas y rumores sobre el/la ganador/a y el/la finalista de la velada que se celebra hoy en Barcelona. Un total de 453 novelas optan al premio, con una especial mención al incremento de manuscritos procedentes de América Latina, especialmente de América del Sur, como ha venido sucediendo en los últimos años.

El jurado de esta edición, formado por Alberto Blecua, Fernando Delgado, Juan Eslava Galán, Pere Gimferrer, Carmen Posadas, Rosa Regàs y Emili Rosales subrayó la calidad de las novelas presentadas, resaltando el regreso del género policiaco a esta edición en detrimento de la novela histórica, protagonista de buena parte de las obras que optaban al premio en otros años.

Pero el protagonismo fue ayer, además de para el Planeta, para el libro. A él quiso dedicar buena parte de su intervención el presidente del Grupo Planeta, José Manuel Lara, resaltando que es el momento de que se pueda tener una Ley de la Propiedad Intelectual. Lara insistió en que esa legislación debería servir para «que el bloqueo de las páginas webs ‘‘piratas’’ sea inmediato, no una cuestión de meses». Todo ello porque «no pretendemos ganar dinero con los internautas. Lo que no queremos es que se lo quiten a los autores».

El responsable del Grupo Planeta echa de menos que hoy en día no haya una concienciación sobre este particular en nuestro país, algo que, por ejemplo, no sucede en un mercado como el francés. En este sentido contempló internet como un aliado y no un enemigo, aunque matizó el hecho de que «la cultura del “low cost” no puede llevar al libro de coste cero» y reclamó «un gran pacto para determinar cuál es el precio justo». Ése es uno de los principales retos que se impone Lara, en un gesto con el que quiso subrayar también que se le dé protagonismo al libro. En este aspecto, el Premio Planeta ha jugado un papel destacado desde que hace 63 años lo obtuvo Juan José Mira con la novela «En la noche no hay camino». En todo este tiempo, como apuntó el presidente del Grupo Planeta, se han presentado unas 21.000 obras a este certamen, vendiéndose 41 millones de ejemplares de las obras premiadas y finalistas. Incluso se han llegado a lanzar al mercado ediciones de 600.000 ejemplares, algo que «ojalá pudiéramos hacer con todos los títulos que publicamos en Planeta». Estas cifras se suman a las que el grupo editorial espera tener en el presente ejercicio. «Venderemos más libros este año que respecto al pasado. Ha habido caídas en diccionarios o enciclopedias, consecuencia de que ese material está en la red, algo que hemos suplido con otros negocios. Los libros que bajan son los no tradicionales de librería y el digital a causa de la ‘‘piratería’’», apuntó José Manuel Lara. En esta línea, expresó su confianza en que habrá un comportamiento positivo tanto de la rama de libros como de la de medios de comunicación. Es Antena 3 TV, donde todo este otoño «está funcionando muy bien» a consecuencia de los incrementos de publicidad de un 25 por ciento dentro del sector.

En esta entrega al libro, el Grupo Planeta tiene en la actualidad una importante presencia en los mercados de lengua española, catalana, francesa y brasileña, al ser líder en los tres primeros y estar bien situado en el último. Todo ello también sirve para «la internacionalización de nuestros autores», como explicó Lara.

En el último año, el grupo editorial se ha hecho con el control del Grup 62 y de Círculo de Lectores, en este último caso tras la salida de Bertelsmann. Sobre Círculo de Lectores, el editor reconoció que sigue siendo un club de lectores que funciona bien, aclarando que «en el resto de Europa no, pero en España la venta directa con vendedores es rentable y da dinero». Sin embargo, subrayó la necesidad de que el Círculo ponga en marcha una renovación y potenciación tanto de la variedad de servicios y productos como del sistema de comunicación con sus socios.

El mundo editorial se mueve. Si hace unos meses Penguin Random House y Santillana se fusionaban creando un importante grupo, otro coloso de la edición, HarperCollins se prepara para aterrizar en el mercardo español, tal y como anunció en la última edición de la Feria de Fráncfort. Lara ve con buenos ojos todos estos movimientos porque «la competencia es muy sana para todos. La convivencia entre grupos es posible».

Mientras todo ello se materializa, por ahora lo que es seguro es que la división editorial del Grupo Planeta mejorará tanto en ventas y beneficio, mientras que el grupo francés Editis, también propiedad de Planeta, tendrá este año «algo menos de ventas y un beneficio similar gracias a la gestión».

Todo ello sirve para elaborar un diagnóstico positivo del mundo del libro. La velada de esta noche servirá, otro año más, para premiar a un autor literario pero también para subrayar la fuerza de la letra impresa, pese al empuje de las nuevas tecnologías. Es un tipo de cultura, la del libro, que José Manuel Lara quiso ayer de nuevo recuperar para convertirla en protagonista, como sigue haciendo este galardón desde hace 63 ediciones.