El tsunami despierta al poeta de la arquitectura

El Museo de Arquitectura, obra de Ito, en Imabari-shi, Japón
El Museo de Arquitectura, obra de Ito, en Imabari-shi, Japón

Como si se tratase de una novela de Haruki Murakami, Kasuyo Seijima resumió en su obra «Apartamento para una chica nómada en Tokio» lo que debía ser la arquitectura entendida por su maestro Toyo Ito. La casa debía ser un recinto acogedor, de un solo espacio preferiblemente, en el que la luz se degradase en función de la hora del día. La naturaleza debería marcar las leyes y la tecnología, interpretarlas. En Toyo Ito hay tanta poesía como «high-tech». Esta lección quedó claramente explicada en la casa White-U que construyó para su hermana cuando se quedó viuda: era una herradura de hormigón, de una sola estancia en la que la luz se gradúa sutilmente así pasan las horas. Lo que son las cosas, la discípula Sejima recibió en Premio Pritzker de Arquitectura en 2011, antes que Toyo Ito. Ahora ha llegado su momento. Pero en medio de tanta delicadeza, de repente la fuerza de la naturaleza ha quebrado el universo de este poeta de la arquitectura, sensible e impasible. Fue el terremoto que asoló una parte de Japón en 2011 lo que sacó a Toyo Ito de cierto ensimismamiento. Días después del terremoto, había inaugurado el TIMA-Toyo Ito Museum of Arquitecture dedicado a su obra e instalado frente al mar del Japón. Una de sus obras más emblemáticas, la mediateca de Sendai, ejemplo de esa mezcla de luz y aire habitado por seres quebradizos, quedó muy afectada por tsunami. En esta línea de reconocimiento de la fuerza devastadora de la naturaleza, la pasada Bienal de Arquitectura de Venecia premió el pabellón japonés realizado con troncos. En España, su obra más emblemática, concluida y no devorada por la burbuja inmobiliaria es el Hotel Porta Fira de Barcelona, situado en L'Hospitalet de Llobregat, aunque lucha por buscar un hueco en ese otro paisaje de las periferias postindustriales. Este edificio de 26 plantas y 113 metros de altura resume su idea de arquitectura, de evitar las influencias en las formas y los materiales. Junto a él se levanta otro edificio de cristal que comparte esa idea arquitectónica de construir volúmenes nunca imaginados hasta ahora. Toyo Ito, que ha teorizado sobre la «arquitectura del viento», ha visto cómo en España el tsunami inmobiliario ha dejado ha inviable, por una u otra razón, proyectos como el Parque de Relajación de Torrevieja (un incendio acabó con el proyecto) o las Casas Verdes de Logroño, una promoción de viviendas sin compradores.