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Muere Gabriel Jackson, el hispanista que arrojó luz sobre la Guerra Civil

Apasionado de la historia de España, en especial de la Guerra Civil Española, murió el pasado domingo a los 98 años de edad en Ashland, Oregón.

Apasionado de la historia de España, en especial de la Guerra Civil Española, murió el pasado domingo a los 98 años de edad en Ashland, Oregón.

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Como en los casos de otros insignes historiadores de procedencia anglosajona –Paul Preston, Ian Gibson, Hugh Thomas, John Elliott, Raymond Carr...–, Gabriel Jackson también fijó sus intereses investigativos en arrojar luz sobre el tema infinito de nuestro pasado bélico reciente, mejor dicho, actual, pues recibe a diario una atención notable. Con libros como “La República española y la Guerra Civil” (publicado en inglés en 1965) consiguió un hito en estos asuntos tan delicados, haciendo que el rigor histórico y la reformulación de hechos que se daban por supuestos y que merecían revisitarse destacaran bajo un prisma nuevo.

Hoy se ha sabido que Jackson murió este domingo día 3 a los 98 años en Ashland (Oregón). Había nacido en el otro extremo del país, en 1921 en Mont Vernon, en el estado de Nueva York, en el seno de una familia judía, y estudiaría en varias universidades, como las de Harvard y Stanford, llegando a ser en la de California profesor emérito. Entre sus referentes, uno catalán iba a ser fundamental a la hora de ahondar en la realidad hispana: el de Jaume Vicens Vives –además se doctoró en la Universidad de Toulouse con una tesis sobre el regeneracionismo de Joaquín Costa–, pero sobre todo fue descubrir en toda su dimensión el acontecimiento de la contienda española lo que lo llevó a consagrarse a examinarla y escribir sobre ella sin cesar; algo que se fue consolidando cuando, en 1942, obtuvo una beca que le facilitó residir en México, donde conoció a exiliados republicanos.

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Ya instalado en Estados Unidos diez años más tarde, tuvo que sufrir el macartismo por sus ideas izquierdistas, aunque pudo abrirse paso en el entorno académico y conseguir que viera la luz el estudio citado en 1967, en español, en una editorial mexicana. Tan ligado se iba a sentir con nuestro país –vivió veintiséis años en Barcelona–, que en el año 2005 lograría la nacionalidad española, para volver a Estados Unidos un lustro después. Un tiempo en que publicó “Juan Negrín. Médico, socialista y jefe del Gobierno de la II República española” (2008), sobre el último jefe de Gobierno de la Segunda República, y se manifestó en torno a la controvertida ley de memoria histórica, un concepto que le parecía conflictivo de por sí. Jackson afirmó que en realidad se trataba de una expresión desafortunada, pues, como dijo en una conversación con su colega Preston, la memoria es fundamentalmente personal, de recuerdos intransferibles, y no existe una memoria histórica en la que miles de personas recuerden las mismas cosas.

Nacido dentro una familia judía el 10 de marzo de 1921 en Mount Vernon (Nueva York),1​2​ se graduó en Historia y Literatura en 1942 en el Harvard College. Becado en México en 1942, entró en contacto entonces con la cultura española a través de conversaciones con exiliados republicanos.

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Es considerado autoridad en el periodo de la Segunda República Española y la Guerra Civil Española. También reflexionó sobre los problemas económicos de entreguerras, el auge del fascismo y el conflicto entre democracia y totalitarismo. Jackson defendió con tesón la figura de Juan Negrín.

Jubilado, en 1983 se mudó a Barcelona.7​10​

Jackson se adhirió al manifiesto «Documento sobre el uso de las lenguas oficiales de Cataluña» promovido por el Foro Babel y hecho público el 30 de abril de 1997, disidente de las políticas lingüísticas impulsadas por el gobierno de CataluñaEstadounidense de nacimiento, adquirió la nacionalidad española en 2005.

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Regresó a Estados Unidos en 2010 tras residir 26 años en Barcelona.