Gadgets para ganar un Oscar

Conectando lentes, micros, estabilizadores... los móviles pueden competir con cámaras profesionales.

Conectando lentes, micros, estabilizadores... los móviles pueden competir con cámaras profesionales.

En 2012 la película «Olive» fue una de las candidatas a ganar el Oscar. Y la primera filmada por completo con un smartphone. Su director, Hooman Kalili, lo realizó utilizando un Nokia N8, por su excelente calidad en ese momento.

El tiempo ha pasado y Steven Soderbergh, Michael Gondry o Laura Mulholland son algunos de los ejemplos de directores que se han atrevido con excelentes resultados a explorar este terreno. Claro que no sólo utilizan la cámara del teléfono: micrófonos, estabilizadores, lentes y otros accesorios hacen que un smartphone pueda medirse con una cámara profesional.

Estos son algunos de los aparatos imprescindibles para atreverse con esta proeza:

1 - Lentes

En este apartado es fundamental la calidad de las lentes. Zeiss (en la imagen) es una de las marcas más conocidas y sus ExoLens son una muy buena opción para ampliar las capacidades de la cámara del smartphone. Hay tres posibilidades: un gran angular, un macro de ángulo variable y un telefoto de 2x. Son fáciles de usar, amplían la versatilidad de la cámara y lo hacen conservando su calidad. Eso sí, tienen un defecto: dependiendo del modelo del teléfono, el soporte para los lentes puede obstaculizar el flash y, además, la rosca para ponerlos no es muy rápida.

Otra opción de similar calidad y específica para el mercado de los smartphone son las lentes diseñadas por Moments. Disponible para diferentes fabricantes, su sistema de uso es muy sencillo (más que el de los Exolens) y aportan la misma calidad, algo que se nota en el peso: no están hechos de plástico.

2 -Estabilizador

Si hay algo que puede inclinar la balanza hacia el lado de la mala calidad, es ver esos constantes cambios de foco y los movimientos involuntarios que delatan a menudo un video hecho con un smartphone. Las cámaras profesionales utilizan estabilizadores para evitar esto y los móviles tienen una alternativa en unas «steadicam» hechas ex-profeso. En este apartado, una de las mejores es DJI Osmo. Desarrolladas por los creadores de la «steadicam» original, tienen la gran ventaja de actuar como estabilizador, pero también de permitir controlar el zoom, programar «time-lapse» y movimientos. Con el añadido de que , además, es compatible con prácticamente todos los teléfonos del mercado.

Funciona con una aplicación específica (disponible para iOS y Android) que permite programar numerosas características y prestaciones, como movimientos automáticos o tiempos de grabación o exposición (también sirve para fotografía).

3 -Luces

Ya sea en ciertas condiciones de exterior, como en interiores, la luz es fundamental. Manfrotto, reconocido en el sector de la fotografía, tiene un kit de luces LED que, si bien no ha sido diseñado específicamente para teléfonos móviles, sí aporta un extra de calidad. La gran ventaja es que no consume mucha batería, puede llevarse en la mano, a varios metros del teléfono, o usarse con un soporte al lado de éste. Otro factor importante es que viene con accesorios como diferentes filtros y un pequeño soporte para crear otros propios y producir los efectos deseados para nuestra película.

4 -Micrófono

En este apartado hay muchas opciones, algunas apuntan a entrevistas y se comunican por bluetooth. Como el Amicool, un poco aparatoso pero excelente en su calidad. Prescinde de cables, pero hay que llevarlo en la mano. Quienes prefieren los micrófonos de clip, que se enganchan a la ropa, el Lavalier Lapel es uno omnidireccional, económico y ligero. Finalmente, para aquellos que se dediquen a los documentales y vídeos en exterior y deban proteger el micrófono de vientos y ruidos que puedan alterar el sonido ambiente, está el Cardioid Microphone (en la imagen). Tiene una estructura de aluminio ligera y lleva un protector para eludir cualquier fenómeno meteorológico que pueda alterar la grabación.

5 -Soporte

El uso de luces, micrófonos y otros accesorios, hace que no siempre sea posible llevar todos los extras en el móvil. Para estos casos existe el soporte. Una de sus ventajas es que si están bien diseñados permiten usarse con un trípode, tanto para hacer fotografías como para vídeo, ampliando notablemente el campo de acción y enriqueciendo la puesta en escena. Uno de los mejores en este ámbito es el Shoulderpod X1. Desarrollado en Barcelona con materiales como madera y metal, casi de forma artesanal, permite conectar el móvil a un flash y a un micrófono, ubicar dos juegos de luces o configurarlo de modo personalizado. Cuenta con dos agarres cilí­ndricos de madera, un soporte horizontal para ubicar los accesorios y sus bases son universales, aptas para casi cualquier tipo de anexo. Pesa lo justo, menos de 500 gramos, para que no resulte incómodo, pero lo adecuado para poder sostenerlo con firmeza y que no se mueva durante toda la filmación. Y, en caso de que se pierda alguna pieza, es posible comprarla por separado.

6 -Controles

En ciertos casos, como en entrevistas o documentales, contar con dos cámaras enriquece mucho la historia en términos visuales. Una puede quedar fija y no hay problema, pero la otra es conveniente que se pueda mover con cierta libertad, tanto hacia los lados como jugando con el zoom. El problema es si estamos solos. Para esos casos lo más adecuado es contar con un mando a distancia como el de CamKix (Wireless Camera Shutter) que es compatible con cualquier dispositivo iOS o Android. Se puede controlar el zoom y puede estar ubicado hasta 10 metros del teléfono y seguir comunicándose con él.