La Zarzuela rinde homenaje a Montserrat Caballé

Montserrat Caballé se merece un homenaje continuo. Los tuvo en vida, tanto en el Real como en el Liceo, la Zarzuela y tantos otros por el mundo y los tiene después de su desaparición. El Liceo se lo rindió el 12 de abril, día en el que hubiera cumplido 86 años y el Teatro de la Zarzuela lo formaliza a punto de cumplirse un año de su fallecimiento. El teatro abarrotado con compañeros músicos como Tomas Marco o Ruggero Raimondi o personalidades de la vida social, económica y cultural como Antonio Vazquez, presidente de IAG o Salvador Alemany, presidente del patronato del Liceo, y sobre el escenario: Ainhoa Arteta, Yolanda Auyanet, María Bayo, Maite Beaumont, Nancy Fabiola Herrera, Pilar Jurado, Marina Monzó, Sabina Puértolas, Virginia Tola, Celso Albelo, Rubén Amoretti, Gabriel Bermúdez, Andeka Gorrotxategi. Airam Hernández, Ismael Jordi, Mariola Cantarero, Carlos Chausson, David Menéndez, José Luis Sola, José Bros, Oliver Díaz, Nuria Espert, etc. y, naturalmente, su familia. Preciosos, y algunos muy emotivos, los once artículos publicados en el programa de mano para la ocasión, en el que además se ha incluido toda la trayectoria cronológica y fotográfica, que es amplísima, de la soprano en el teatro de la calle Jovellanos. Entre sus firmas las del Ministro de Cultura, presente en el acto, los directores del propio teatro ahora y antes Daniel Bianco, Emilio Sagi y José Antonio Campos, Joan Matabosch, Miguel Angel Gómez-Martínez, Antón García Abril y los críticos Arturo Reverter, Alberto González Lapuente o Gonzalo Alonso. Daniel Bianco abrió el acto con palabras dirigidas a ella y con el anuncio de que el palco 8 llevará desde ahora su nombre. Ya lo tienen en el teatro Teresa Berganza y Plácido Domingo. En él estaba parte de su familia, hija y sobrina, sin poder contener las lágrimas. En el escenario un sillón rojo iluminado sobre el que cada cantante iba dejando una rosa blanca. Abrir una gala siempre es difícil, pero Mariola Cantarero se llevó la primera gran ovación, María Bayo aportó ritmo y Celso Albelo el estilismo. Ya el ambiente se caldeó para el resto de los participantes, que abordaron un repertorio íntegramente de zarzuela entre aplausos y ovaciones del público. Es un repertorio que Montserrat siempre amó y divulgó en sus conciertos. Carlos Chausson e Ismael Jordi sobresalieron especialmente y cosecharon las aclamaciones más insistentes.Cerró el homenaje Nuria Espert con unas palabras de despedida, propias y en nombre de todos, hasta que lleguemos a casa y pongamos sus grabaciones. Tuvo un recuerdo para Terenci Moix, gran fan de la soprano y quien se la presentó. Algunos entre el público, al escuchar a Celso Albelo, a José Bros o Ismael Jordi seguro que también recordaron a otra gran estrella del firmamento canoro fallecido hace justo ahora veinte años: Alfredo Kraus. Dos artistas únicos.