Javier Gomá: «Un filósofo de espíritu absoluto»

El filósofo, fotografiado en Barcelona
El filósofo, fotografiado en Barcelona

De Eugenio Trías siempre se destaca que es un autor «con sistema». «Pero yo creo que, más que sistema, es un filósofo de espíritu absoluto, que aborda los tres grandes asuntos: la filosofía, el arte y la religión», dice Javier Gomá, filósofo de generación más joven y que recibió de Trías «su generosidad y su calidez. Tenía una personalidad exquisita, rica por su saber enciclopédico y fina por su amabilidad». «Abordó estos asuntos de manera central en una época en la que todo es liviano, líquido e intrascendente. Trías se atrevió con los temas mayores y se los apropió para componer una obra enciclopédica, sin perjuicio de que, sin ningún inconveniente, se convertía en un filósofo mundano, tomando por mundano el que colabora en prensa, escribe reseñas de libros y trasvasa su saber filosófico a la realidad contemporánea», explica el director de la Fundación Juan March. Los libros de Trías lograron un éxito extraordinario en su género. «La filosofía tiene otro ritmo, y pensar en el éxito haciendo filosofía no puede hacerse en los mismos términos que la novela. El pensamiento se mueve por un tiempo geológico, no periodístico. Pero Trías ha compuesto con los años una obra perdurable y fecunda», explica Gomá, que admite que algo que pudo pesar en que Trías no tuviera un reconocimiento institucional es «que vivía en Barcelona y escribía en español. Y en esos casos, claro, en la Comunidad no te ayudan. Y a Madrid iba, pero claro, no dejaba de ser de viaje». Trías siempre fue abierto a las nuevas generaciones. «Me sorprende leer libros de autores que desconozco pero que están prologados por él. Me he llevado grandes sorpresas por su enorme conocimiento de los pensadores que vienen detrás», añade Gomá. «Su trato fue siempre generoso, y eso es casi una novedad en un mundo en el que la discrepancia, la rivalidad y la imposición del propio juicio es la norma», añade. «Trías escribió mucho sobre los límites, y ahora hablamos de él, justo cuando ha pasado uno de los límites más importantes: la muerte».