Aquel «localismo rosariano»

Dentro del merecido proceso de recuperación de la figura literaria de Luisa Carnés (Madrid, 1905-México D.F., 1964), excelente narradora, esforzada activista social y señera defensora de los derechos de la mujer, aparece ahora una singular biografía sobre la poetisa nacida en Santiago de Compostela en 1837 y muerta en Padrón en 1885, y representante junto a Bécquer del más destacado postromanticismo español. Estamos ante un probable encargo profesional que la novelista escribirá en su exilio mexicano, publicándolo en 1945 y dentro de un proyecto editorial de emblemáticas biografías encaminado a difundir una visión popular, avanzada y progresista de la cultura española. Con escaso material bibliográfico a su disposición y a pesar de las penurias del destierro, consigue una modélica semblanza novelada, que no ficticia, de la inmortal autora de «Cantares gallegos» (1863), «Follas novas» (1880) y «En las orillas del Sar» (1884). El subtítulo de este retrato, «Raíz apasionada de Galicia», nos sitúa ante las claves de su poesía: el desentrañamiento del alma galaica, su carácter marcadamente popular, y la complicidad con ásperas realidades gallegas, como la emigración, el duro trabajo campesino o la obligada ausencia de los pescadores, recreándose así un escalofriante panorama social de «viudas de vivos» y huérfanos de transterrados víctimas de un secular vacío familiar.

En una atmósfera atestada de melancólicas languideces, fantásticas consejas, brumosos horizontes, decadentes cementerios donde aparece la Santa Compaña e idílicos prados sombríos, asistimos a la niñez y juventud de Rosalía, a los desvelos de su entregada madre ante su enfermiza condición, al contacto con la naturaleza y su temprana afición a la lectura. Y seguimos con sus primeros versos publicados; su matrimonio, de distante sentimentalidad; el cuidado filial de una numerosa familia; su inserción en la mejor sociedad literaria de su tiempo o el rechazo a la encorsetada emotividad de Espronceda, Núñez de Arce y Campoamor.

Tierno intimismo

Su biógrafa supo captar muy bien el don de Rosalía para universalizar el dolorido y amoroso sentir de su tierra natal, con el que ampliaba colectivamente un intimismo tierno y sobrecogedor: «El llamado ''localismo rosaliano'' es la raíz más honda de la universalidad poética de la autora de ''Cantares gallegos''» (pág. 107). El clarificador prólogo de la especialista María Xesús Lama sitúa contextualmente esta creativa biografía, nada académica, pero muy expresiva del potente estilo de una felizmente recuperada Luisa Carnés.