Bridget Jones ya es «trending topic»

Vuelve Bridget Jones con una nueva entrega de su diarios. En «Loca por él», título de una famosa canción de Noël Coward, sigue tan obsesiva como siempre. Encabeza cada capítulo con divertidas listas de cosas que hacer, entre ellas, adelgazar, ser mejor madre, aprender a manejarse en internet y, como colofón desquiciado de sus locuras cotidianas, encontrar al hombre ideal o, en su defecto, alguien con quien tener una apasionada relación sexual. Bridget Jones adelgaza considerablemente, recupera cierta autoestima y se debate entre ser una madre responsable para su dos hijos pequeños o llenar su vida con un amor que roce lo sublime, cosa harto difícil en la era internet. El descubrimiento de Twitter es una de las partes más divertidas de la novela. Sus meteduras de pata con dos copas de vino de más con la única forma de convertirse en trending topic y lograr seguidores, entre los que se encuentra el que será su nuevo amor camuflado bajo un seudónimo.

Si el primer diario era un juego posmoderno con los personajes y situaciones de «Orgullo y prejuicio» (1995), de Jean Austen, que su versión cinematográfica enfatizaba utilizando a Colin Firth –protagonista de la serie televisiva– para interpretar a Mr. Darcy, y a Hugh Grant, rival de Firth en «Sentido y sensibilidad» (1995), el segundo diario utilizó como eje metaliterario «Persuasión», también de Jane Austen. En esta tercera parte de sus diarios, Helen Fielding toma como referente a «Hedda Gabler», de Ibsen –y no como escribe Bridget Jones para jugar al equívoco– «la famosa tragedia noruega de Anton Chéjov» (sic). Tiene su lógica que Bridget Jones, viuda con dos hijos, se identifique con esa mujer moderna que lucha por emanciparse de la tutela de los hombres como la heroína rusa, aunque la verdad es que Bridget Jones sigue siendo una romántica incurable. Un ser ingenuo y patoso que, gracias a su indudable encanto, ha conseguido convertirse en el prototipo de la mujer emancipada de los años 90 y que en el nuevo siglo, ya talludita y con todos los complejos de la mujer insegura que es, trata de hacer realidad los sueños de una madura predispuesta a rehacer su vida. No es extraño que la feministas critiquen tanto sus inseguridades como su dependencia emocional de los hombres, cuyo modelo sigue siendo el romántico Mr. Darcy. Un ideal que conjuga la bondad, el compañerismo, el sexo y el afecto que toda mujer proto o posfeminista ansía encontrar. ¿Qué mejor regalo para esta Navidad que el nuevo, divertido y encantador diario de Bridget Jones?