Clarice, hermética y bella

La pasión según G.H.» es el primer título de la Biblioteca Lispector que estará compuesta por diecinueve libros que reúnen lo esencial de su producción. Clarice Lispector (Tchetchelnik, Ucrania, 1920-Río de Janeiro, 1977) es una de las escritoras más interesantes del siglo XX y este libro está considerado uno de los cien fundamentales de dicho siglo. G.H. es una escultora adinerada que encuentra una cucaracha en el cuarto de la criada y a través de la repulsión que le provoca su observación se habla y se descubre a sí misma en un viaje interior hasta lo más profundo de su esencia y de su existencia donde descubre el infierno y el abismo de la nada. Y en el trayecto a ese pozo sin fondo instalado entre la muerte y la locura, G.H. se enfrenta a su relación con los otros, el amor, el miedo, la maternidad, Dios, el dolor y todo aquello que pueda atormentar a un ser humano enfrentado con la verdad en un espacio sin salida.

Comparado a menudo con «La metamorfosis» de Kafka, le aventaja por la profundidad del mundo de sensaciones, sentimientos y emociones en los que se aprecian influencias del surrealismo y el existencialismo pero, sobre todo, por un estilo inconfundible, fraguado con palabras que parecen cincelarse a golpes de aliento, «el lenguaje es mi esfuerzo humano», que a menudo traen al lector resonancias bíblicas de gran lirismo.

La autora recomienda que su libro sea leído por «personas con el alma bien formada» y, más allá de lo que estas palabras puedan sugerir, ciertamente es un libro difícil de leer, hermético, que hace volver sobre la lectura a menudo, pero también uno de esos que lleva al subrayado y las anotaciones, a repetir en voz alta frases de gran belleza, como la que tuvo esta ucraniana de origen pero brasileña de corazón, mujer de belleza e inteligencia abrumadoras.

Tras su lectura uno sabe que no ha perdido el tiempo y que ya siempre serán diferentes las cucarachas.rice Lispector (Tchetchelnik, Ucrania, 1920-Río de Janeiro, 1977) es una de las escritoras más interesantes del siglo XX y el volumen que nos ocupa está considerado como uno de los cien libros fundamentales de dicho siglo. G.H. es una escultora adinerada que encuentra una cucaracha en el cuarto de la criada y a través de la repulsión que le provoca su observación se habla a sí misma y se descubre en un viaje interior hasta lo más profundo de su esencia y de su existencia donde descubre el infierno y el abismo de la nada.

Comparado a menudo con «La Metamorfosis» de Kafka, le aventaja por la profundidad del mundo de sensaciones, sentimientos y emociones en los que se aprecian influencias del surrealismo y el existencialismo pero, sobre todo, por un estilo inconfundible, fraguado con palabras que parecen cincelarse a golpes de aliento, «el lenguaje es mi esfuerzo humano», que a menudo traen al lector resonancias bíblicas de gran lirismo.

La autora recomienda al principio que su libro sea leído por «personas con el alma bien formada» y, más allá de lo que estas palabras puedan sugerir, ciertamente es un libro difícil de leer, hermético, que hace volver sobre la lectura a menudo, pero también es uno de esos libros que lleva al subrayado y las anotaciones, a repetir en voz alta frases de gran belleza, como la que tuvo esta ucraniana de origen pero brasileña de corazón, mujer de belleza e inteligencia abrumadoras.