Historia

Los Valero hacen historia

Desde la alucinada literatura de Juan Rulfo, poblada de espectros, o el impresionante relato «Los muertos» de James Joyce, sabemos que los ancestros, familiares o amigos que ya no están constituyen un poderoso referente identitario y una inagotable fuente de temas e historias que continúan gravitando sobre quien las recuerda y, de algún modo, revive. Lo ha tenido claro el reconocido poeta Vicente Valero (Ibiza, 1963) en su primera incursión narrativa. Se trata de una novela compuesta a partir de la recuperación, con cartas, fotografías y testimonios varios, de cuatro antepasados de la voz narrativa en un claro ejercicio de configuración autobiográfica.

Sugestivos personajes como el teniente Marí Juan y sus peripecias en el protectorado español africano de los años veinte; el tío Alberto, atrabiliario ajedrecista profesional y empedernido aventurero; el cosmopolita bailarín Carlos Cervera, de nombre artístico Angelito, sensible e incomprendido; y el comandante Ramón Chico, militar republicano, vegetariano y teósofo, todo un carácter de liberal extravagancia, familiares todos del narrador, protagonizan la memoria de un ayer reconstruido con sus sentimientos e inquietudes.

«Ninguna biografía carece de laberintos: entrar en ellos conlleva el peligro de no saber salir», leemos como planteamiento programático del libro. Destaca la función del azar en los destinos de unos seres zarandeados por los acontecimientos del convulso siglo XX español, así como el ritmo de una prosa musical y cadenciosa, perfecta en el requerido, pautado desarrollo de emotivas historias de los días del pasado.