Para el bufón, el rey nunca falla

Mahi Binebine narra la historia de su padre, que formó parte de la corte de Hassan II

Tocada con la gracia de las historias árabes de tradición oral, Mahi Binebine (Marrakech, 1959) escribe una narración sorprendente sobre un cruel tirano y la devoción de uno de sus bufones. Un relato que navega con naturalidad por aguas placenteras o turbulentas manteniendo viva la atención del lector, como un bufón que distrae a su rey porque tiene recursos para hacerlo y por ello ha sido elegido. Ese es el trabajo del protagonista y narrador, el padre del autor, que fue bufón de la corte de Hassan II. Procedente de una familia humilde de la medina de Marrakech, Mohamed ben Mohamed fue un erudito que vivió en palacio más de cuarenta año a las órdenes del rey. Le hacía reír con piruetas y comentarios jocosos y se ganaba su favor cada minuto, sobre todo, por las noches, cuando debía contarle historias que le llevaran al sueño al tiempo que le divirtieran, buscando el equilibrio idóneo para que el rey ni se aburriera ni se desvelara, ambos extremos igualmente peligrosos. Una labor que solo es capaz de hacer un gran contador de historias y a la vez un gran lector. El rey a veces era generoso y le regalaba «migajas de tiempo» que él aprovechaba para visitar a la familia que el monarca le había consentido formar fuera de los muros del palacio.

Poder y crueldad

Binebine, que demostró sus dotes narrativas en su excelente novela «Los caballos de Dios» (Alfaguara, 2015), transmite la atmósfera asfixiante de la vida en palacio, las envidias, recelos, intrigas y conspiraciones. El poder absoluto del rey y su crueldad lleva a sus cortesanos al envilecimiento y el deshonor, hasta el punto de olvidar que son seres humanos. Los efectos de un simple insomnio pueden paralizar un país o un enfado regio puede suponer la muerte.

El miedo a perder el favor real planea sobre los cortesanos, «solo los que han vivido bajo el régimen de un tirano saben lo que significa caer en desgracia». No es el caso del protagonista. Mohamed mantiene una estrecha relación con su señor, al que no duda en alabar en todo momento. Hay un divertido ejemplo que es también una muestra del sentido del humor que no falta en el libro: cuando el soberano erra el tiro en el campo de golf el bufón se apresura a aplaudir y responde a la sorpresa del rey: «Él no ha fallado, es que el hoyo no estaba en su sitio».

El hijo mayor del bufón y hermano del autor, un joven oficial, obedeciendo las órdenes de sus superiores, formó parte de un atentado contra el rey y fue encarcelado en el sur del país sin que su familia conociera el lugar exacto. Su padre renegó de él y siguió manteniendo un sincero afecto hacia el rey. Tras la muerte de Hassan II en 1999, Binebine pone en su boca estas palabras: «Esa insoportable ausencia, ese vacío, que, lo confieso, resultó más cruel que el que dejó la desaparición de mi propio hijo». Un relato hipnótico y sorprendente que indaga en los sentimientos humanos y en la historia de un país muy cercano al nuestro, como recuerdan las referencias a «la tumultuosa epopeya de la Marcha Verde».

sobre el autor

Además de escritor es un reconocido pintor. Algunas de sus obras se encuentran en la colección permanente del Museo Guggenheim de Nueva York

ideal para...

Conocer la historia más cercana de un país con el que España se ha relacionado estrechamente

un defecto

Ninguno apreciable para mí

una virtud

La capacidad evocadora de Binebine para trasladarnos a una forma de vida que parece sacada de «Las mil y una noches»

puntuación

9