«Los amigos de Abe», la logia de los vaqueros conservadores de Hollywood

Clint Eastwood
Clint Eastwood

Los vaqueros más duros de Hollywood, como el gigante Clint Eastwood, desenfundan sus pistolas conservadoras en esta asociación secreta

Los vaqueros más duros de Hollywood, como el gigante Clint Eastwood, desenfundan sus pistolas conservadoras en una asociación secreta, conocida como "Los amigos de Abe" y ante la cual ya han desfilado aspirantes a la nominación presidencial republicana como Donald Trump o Ted Cruz.

En el salvaje oeste de EEUU, donde el cine se mueve a ritmos progresistas, diferentes figuras del Séptimo Arte unieron sus fuerzas hace más de una década para fundar un grupo semiclandestino donde expresar con libertad sus ideas conservadoras sin preocuparse de que eso pudiera afectar a sus carreras.

Más de 1.800 personas integran esta asociación, que por su secretismo recuerda a una logia masónica y cuyo nombre, "Los amigos de Abe"(FOA, por sus siglas en inglés), es un guiño al primer presidente republicano de la historia de Estados Unidos, Abraham Lincoln (1861-1865), conocido como "Abe".

"El papel de Hollywood en las elecciones presidenciales es el dinero, la recaudación de fondos", comentó a Efe el profesor de Sociología la Universidad de California (UCLA), Gabriel Rossman.

Para Rossman, el Partido Republicano busca las caricias de las estrellas de Hollywood no solo por sus abultadas carteras, sino también por su influyente imagen, que les sirve para grabar anuncios televisivos e, incluso, utilizarla para dar lustre a sus convenciones, como ha hecho en varias ocasiones el duro de Eastwood.

Además, según apunta el doctor en Cine y Televisión de UCLA Jonathan A. Kuntz, otros políticos también acuden a Hollywood en busca de asesoramiento de imagen, como hizo el presidente demócrata Bill Clinton, que requirió el consejo del matrimonio de productores televisivos Harry Thomason y Linda Bloodworth-Thomason.

Los Thomason crearon varios anuncios para Bill Clinton, entre los que destacó "El hombre de la Esperanza", que presentó al entonces gobernador de Arkansas en la convención demócrata de 1992 y jugó un papel fundamental en su nominación para la Presidencia, según Kuntz.

Todos esos beneficios de Hollywood son los que el magnate Donald Trump, convertido en el rey del espectáculo de la nominación republicana, buscó en Los Ángeles (California) en julio, cuando participó en una cena organizada a puerta cerrada por "Los amigos de Abe", que se acabó filtrando a la prensa.

Trump fue el último en acudir a una de estas exclusivas cenas en las que ya han intervenido otros aspirantes republicanos a la Presidencia, como Marco Rubio, Ted Cruz, Rand Paul, Rick Santorum o Scott Walker, así como estrellas de anteriores comicios presidenciales, como Paul Ryan, aspirante a la Vicepresidencia en 2012, y Sarah Palin que compitió por el mismo puesto en 2008.

Por estas cenas hay que pagar 80 dólares y en cada una de ellas se canta el "Star-Spangled Banner", nombre del himno estadounidense, y se formula con la mano en el corazón el juramento de lealtad a la bandera, según figura en la parte abierta al público de la web de "Los amigos de Abe".

Para poder defender la paz y libertad de su propia película de vaqueros, "Los amigos de Abe"prohíben a sus miembros grabar los eventos en vídeo con el objetivo de proteger la identidad de sus miembros, entre los que destacan el actor y director Gary Sinise o el guionista Jeremy Boreing, director ejecutivo del grupo.

De conocimiento público es también la simpatía con este grupo de otros miembros de la industria del cine, como Kelsey Grammer, Jon Voight, Patricia Heaton y Lionel Chetwynd.

"Hollywood y Washington siempre han estado conectados, siempre ha habido una conexión muy interesante", dijo a Efe la doctora en Cine argentina María Elena de las Carreras.

La profesora y los otros dos docentes de la UCLA atribuyen el origen de las bases liberales del mundo de Hollywood, contra las que ahora luchan "Los amigos de Abe", a la carrera para gobernador de California del famoso escritor estadounidense Upton Sinclair (1878-1968) que creó en Hollywood una plataforma socialista.

Luego vinieron los tiempos de la Guerra Fría y los artistas simpatizantes del Comunismo fueron incluidos en la conocida popularmente como "la lista negra de la industria del entretenimiento", dentro del ambiente de persecución instaurado en la época de caza de brujas del senador Joseph McCarthy.

Ahora que las tornas han cambiado y los nuevos sheriff de Hollywood son liberales, los conservadores tienen miedo a sufrir represalias como en el macarthismo, pero en sentido contrario, y prefieren escudarse en "Los amigos de Abe"para dar sus poderosos apoyos monetarios y de imagen a los nuevos candidatos republicanos.

El anonimato parece la mejor arma para asegurarse de que, en la política como en el cine, el espectáculo continúa.

Efe