Los grupos medio ambientales reclaman el confinamiento de Notre Dame

Las autoridades han descartado construir un escudo alrededor de la catedral antes de continuar las obras de recuperación la próxima semana, pero sí han aumentado las medidas de seguridad sanitarias y la operación de limpieza tras la contaminación causada por el plomo que se fundió durante el incendio

Las autoridades han descartado construir un escudo alrededor de la catedral antes de continuar las obras de recuperación la próxima semana, mientras siguen luchando contra la contaminación causada por el plomo que se fundió durante el incendio

El fondo para la recuperación de la Catedral de Notre Dame después del trágico incendio de abril alcanzó los mil millones de euros en apenas dos días. Aún contando con presupuesto de sobra, la reconstrucción ha sido más lenta y complicada de lo estimado a consecuencia del peligro que supone el plomo que se fundió en el incendio. Unas trescientas toneladas -según cálculos de la asociación ecologista Robin des Bois- que se encontraban en la aguja y el tejado ahora derrumbados.

Los altos niveles de plomo en la catedral y sus alrededores forzaron a suspender las obras el 25 de julio para replantear las medidas de seguridad sanitarias y limpiar la zona profundamente. Se prevé que se retomen los trabajos a partir del próximo lunes, lo que ha provocado las protestas de la Confederación General del Trabajo (CGT) y de grupos como Robin des Bois, que además ha presentado una demanda contra las autoridades parisinas por supuesta negligencia en su labor de proteger e informar al público del riesgo que supone la contaminación por plomo.

Los sindicatos piden que, antes de que se retomen las obras, se construya un escudo de confinamiento alrededor de Notre Dame para evitar que más plomo sea liberado a la atmósfera. "Es absolutamente necesario que el área sea confinada para que los métidos de descontaminación sean eficientes", afirmó Annie Thebaud-Mony, con fundadora del grupo medio ambiental Henri Pezerat.

Por su parte, el arcipreste de Notre Dame, Patrick Chauvet, descartó que se construyera dicho escudo, aunque admitió que sí existe el riesgo de que el plomo continúe contaminando la atmósfera. Mientras tanto, las autoridades parisinas han recomendado que se realicen nuevamente exámenes de sangre a los vecinos y trabajadores de la zona aledaña a la catedral, sobre todo a los niños menores de 7 años y mujeres embarazadas.

La teniente alcalde de Sanidad del Ayuntamiento parisino, Anne Souyris, anunció este lunes en rueda de prensa que a partir del miércoles se procederá a la descontaminación total de la explanada de la catedral, las calles adyacentes y colegios próximos para que esté todo listo para el inicio del curso en septiembre.

Souyris aclaró que el objetivo es descontaminar, no confinar: "Trabajamos en un principio de precaución máxima y nos preocupamos para que los parisinos no tengan que hacerlo".

Al arder la catedral el pasado 15 de abril, se fundieron las placas de plomo de la techumbre y parte de esa combustión fue dispersada en forma de polvo. Esto provocó que se registraran elevadas tasas de concentración de plomo en los alrededores, que llevaron al cierre temporal de dos escuelas del distrito VI.

La limpieza que se está realizando utiliza en su mayoría agua a presión, aunque para suelos porosos como el asfalto se procederá a colocar un gel que se despegará a los tres días para retirar cualquier rastro de plomo.

"Mi objetivo es que el sitio quede limpio en un mes: es la solicitud de la ciudad al Estado. Debemos ir rápido. Sobre todo porque se acerca el regreso a la escuela. Todos deben volver al trabajo, a vivir, en las mejores condiciones posibles", afirmó Souyris.