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Puy du Fou, el espectáculo francés que arrasa allí, aterrizará en España en agosto

“El sueño de Toledo”, un show de 70 minutos de duración, es la primera de las piezas del parque temático que la empresa pretende levantar para el año 2021

“El sueño de Toledo”, un show de 70 minutos de duración, es la primera de las piezas del parque temático que la empresa pretende levantar para el año 2021

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A día de hoy, iniciar un espectáculo con animales es todo lo contrario a descubrir América; sobado hasta la saciedad, la mirada del movimiento animalista está, por suerte, cada vez más encima de este tipo de shows para velar por la seguridad de los actores, porque si una especie participa en una coreografía automáticamente lo convierte en un actor. También hay casos como el de Puy du Fou, un mega parque temático ubicado en Francia que arrastró a algo más de dos millones de personas en el año 2018, que dará el salto por primera vez de manera internacional en la ciudad de Toledo a partir del 30 de agosto a través de “El sueño de Toledo” y que, efectivamente, utiliza animales dentro de algunos de sus servicios.

Las actuaciones darán comienzo a finales del mes que viene, pero es únicamente un aperitivo de lo que está por aterrizar: “El sueño de Toledo” es un recorrido de más de 1500 años de Historia por el esplendor y ocaso del país a través de 185 actores y jinetes ataviados con más de 2000 prendas y 60 caballos que ya llevan entrenando un año en suelo francés. Lucía, una jineta que participará en el show, cuenta que “la rutina es empezar los ensayos a las 7:00 de la mañana y acabarlos a las 13:30. Los caballos entrenan 45 minutos; 15 de calentamiento, 20 de trote y doma y otros 15 de paso para relajar los músculos”, cuenta. Lo impredecible del comportamiento animal no parece suponer problema para los jinetes: “Está siempre la cosa: todavía muchos han salido a espectáculos y estamos habituándolos a nosotros. Pero es mi sueño: siempre he querido trabajar con animales y poder hacerlo real es fantástico”.

Los actores, claro, también son parte fundamental del tinglado; hay muchos, y todos tendrán que hacer frente a numerosas y diferentes actuaciones: algunas son bailes más enfocadas a la expresión y al movimiento corporal, mientras que otras sirven para recrear batallas históricas, empleándose lanzas, escudos, espadas o máscaras floridas adornadas con plumas. Karine, una de las coreógrafas que se encarga de orquestar al conjunto de chicos que darán vida al espectáculo, valora que están trabajando “en muchos bailes diferentes que han sido típicos en varias épocas de España, como en la musulmana”. Los jóvenes entrenan siete horas diarias de lunes a viernes: el plan es que, en total, estén siete semanas ensayando y entre tres y cuatro en la propia zona en la que se desarrollará la obra. “Tenemos que respetar los plannings que organizamos en la cabeza: son muchas horas en el día sin parar, con todo el calor que hace y todo el esfuerzo que le ponemos. Es como un barco que tienes que estirar para que llegue a la isla”, cuenta Karine sobre las dificultades que hay a la hora de afrontar este reto.

“El sueño de Toledo” es un único espectáculo de todo lo que se ofrecerá en el futuro: Puy du Fou pretende trasvasar el espectáculo francés en torno al 2021 y, por ello, la compañía ha empleado algo más de 180 millones de euros en desarrollar 5 espectáculos de muy gran formato, en recrear 3 pueblos completos y en edificar una zona de restauración (4 o 5 locales). El objetivo es contar historias entretenidas, amenas, sin caricaturas: una idea general de lo que ha ocurrido en 1500 años de diégesis empezando por los reyes godos hasta acabar en Dalí. Erwan de la Villeón, consejero delegado del proyecto en España (y diseñador, además), argumenta que “hacer un espectáculo es como un puzle: todo está diseñado y previsto de antes para ir ensayando parte por parte y que todo cuadre hacia el final”.

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Un aspecto fundamental para marcar la diferencia: se ha contado con historiadores y profesores especializados para cuidar el rigor histórico de los sucesos. “Somos franceses pero no queremos ser los gabachos de turno: lo difícil es empaparse de la idiosincrasia local, del olor a tomillo de Toledo. Por eso contamos con muchos arqueólogos, asesores, historiadores... Pero también hablamos con la gente de la calle para empaparnos de las anécdotas, de la memoria íntima de la ciudad”, explica Erwan al respecto. Lo mejor de todo es que, en palabras del representante del proyecto, prometen no saltarse ni un ápice este renglón: “Cuando toquen las guerras napoleónicas prometemos ponernos la gorra española”.