Ramoncín se sentará en el banquillo el 2 de diciembre

Ramoncín está procesado por apropiación indebida y falsedad documental
Ramoncín está procesado por apropiación indebida y falsedad documental

La supuesta trama de las facturas falsas en la SGAE se dilucidará en la Audiencia Nacional dentro de un mes. Ramoncín se sentará en el banquillo el próximo 2 de diciembre, junto a otros tres ex directivos de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), por los 57.402 euros cargados supuestamente a la entidad con supuestas facturas falsas entre septiembre de 2008 y marzo de 2011. La sección segunda de la Audiencia Nacional ha fijado esa fecha para la celebración de la vista oral, en la que el cantante se enfrente a una petición de condena de la Fiscalía Anticorrupción de cuatro años y diez meses de prisión por apropiación indebida y falsedad documental. La Fiscalía, además, reclama que se le imponga una multa de 13.924 euros por delito societario y que el cantante (y ex miembro de la Junta Directiva de la SGAE entre 1998 y 2007) indemnice a la Sociedad General de Autores con 50.912 euros.

Junto a Ramoncín responderán ante el tribunal el supuesto «cerebro» de la trama, José Luis Rodríguez Neri, ex director general de la SDAE, la filial digital de la SGAE (que se enfrenta a idéntica petición de pena y que, según Anticorrupción, debe responder solidariamente hasta los 43.950 euros de la indemnización a la SGAE que, reclama, se le imponga a Ramoncín); el ex director de la sociedad Enrique Loras, para quien el fiscal de Anticorrupción José Miguel Alonso reclama una pena de dos años de cárcel, y el que fuera responsable de su gabinete jurídico, Antonio Hernández Arroyo, para quien el Ministerio Público solicita una condena de dos años y nueve meses de cárcel. El fiscal quiere, además, que paguen multas de 20.886 y 40.356 euros, respectivamente.

La Audiencia Nacional rechazó el pasado julio los argumentos del cantante para evitar el juicio al concluir que «no nos encontramos ante unas meras sospechas ni conjeturas».

Según la Fiscalía, el cantante, aprovechando su situación en la SGAE, y Rodríguez Neri idearon y elaboraron «determinada documentación que en apariencia diera cobertura a la ilegítima salida de fondos que iban a llevar a cabo» a través de seis facturas bajo sospecha.