Actualidad

Se vende la Luna; razón: Christie's

WgOYqKET

Fue un gran paso para la humanidad, para la Historia y para los astronautas que posaron su pie sobre la superficie lunar. Para todos, al cabo. Dentro de un par de semanas se cumple un aniversario redondo, cincuenta años de una efeméride que en España vimos en blanco y negro y escuchamos con la voz tan característica de Jesús Hermida, que narró como nadie el momento. No había más redes que las de pescar. Y poca o nada de falta hacían. Cinco lustros que dan, claro está para hacer negocio. Bien lo sabe Christie's, que sigue sacando ventaja todavía a su máxima y más cercana competidora, Sotheby's, recién comprada por un acaudalado hombre de negocios. El 18 de julio sacará a la venta casi 200 piezas de lo más variopinto relacionadas con las misiones de los años sesenta y setenta de la NASA, incluidos los programas Géminis y Apolo. La sala pone el foco sobre el denominado Libro de la línea de tiempo del módulo lunar del Apolo 11 (con una estimación de entre 7-9 millones de dólares), que fue utilizado por Neil Armstrong y Buzz Aldrin para desplazar el módulo lunar Eagle en la superficie de la luna en julio de 1969. El Libro incluye rastros de polvo lunar y casi 150 anotaciones manuscritas, que, dado los tiempos digitales que vivimos, probablemente no vuelvan a repetirse en la historia de la exploración espacial. Las fotografías dedicadas –con rúbrica en azul unas, de los héroes astronautas enfundados en su voluminoso traje o degustando unas viandas– son otro de los acicates de esta curiosa venta en la que se sacará al martillo hasta comida envasada al vacío en forma de pastillas, no piensen en otra cosa, por favor. No puede faltar una bandera de Estados Unidos, la que viajó a bordo de la nave, que puede ser suya por entre 25.000 y 30.000 dólares, o incluso un pincel que quizá contenga aún entre sus finas cerdas restos de polvo lunar. Seguro que aunque hayan pasado cinco lustros alguna partícula se le puede sacar. ¿Un resto lunar? También podrá pujar por él. Lo cierto es que la sesión reúne un conjunto tan heterogéneo de piezas que fueron a la Luna y regresaron en nave espacial que se antoja imposible decidirse por una en particular. La histórica cita es el 18 de julio en Nueva York. Y a buen seguro que será un éxito. Que no solo de Warhol vive el coleccionista.

También te puede interesar:

Los “ojos” que vieron la Luna

Viaje a la Luna: ni rastro de la bandera

“Apolo 11”: La cara oculta del viaje a la Luna