Teatro

«La del Soto del Parral» y el equipo Avecrem

La obra de Soutullo y Vert vuelve al Teatro de la Zarzuela con un reparto que “no sólo cuece, sino que enriquece”, dicen los cantantes

«La del Soto del Parral»
«La del Soto del Parral»

La obra de Soutullo y Vert vuelve al Teatro de la Zarzuela con un reparto que «no sólo cuece, sino que enriquece», dicen los cantantes

Daniel Bianco, el nuevo director del coliseo, esta obra que se estrenó en 1927 “reúne pasión y humor, tiene grandes vuelos líricos y posee bastante influencia del verismo italiano”. El título ya se pudo ver en el coliseo de la calle Jovellanos en 2010, aunque ahora regresa con la misma dirección de escena pero con algunos retoques “para sacarle todo el jugo posible a la obra y exprimirlo como si fuera un limón”, dice Amelia Ochandiano, la regista, aunque el resultado diste mucho de saber ácido. Para el equipo, de primera, se trata prácticamente de un estreno y una nueva producción al no contar con los mismos cantantes que hace cinco años, afirmación que apoya el director musical Martín Baeza-Rubio, quien ya pasó por el teatro como director de una función de “Curro Vargas”: “Después de dieciocho años en Alemania significa un regreso a la ópera española. Es, además, una de las diez o 15 más grandes que tenemos. He dirigido bastantes zarzuelas en la Filarmónica de Berlín y el público se levanta de sus asientos para aplaudir. Les llega y les entusiasma. Nosotros decimos que esta obra es una “Cavalleria segoviana” (en alusión a ‘’Cavalleria rusticana’’), llena de contrastes y colores de la que hemos querido extraer la totalidad de sus frases y colores para sacar nuestra versión”. La música de esta comedia en tres actos la firman Reveriano Soutillo y Juan Vert y se estrenó en el Teatro de La Latina. La historia de los amores de Catalina y Damián, que tras superar diferentes baches conseguirán salvar su amor, se convierte en un espectáculo musical con mayúsculas.

El telón, dicen lo levantan entre todos. Y ese “todos” engloba a un numeroso equipo que carga el peso en las voces. A Aurora le dan vida Saioa Hernández y María Rodríguez; a Germán, Javier Franco y César San Martín; habrá dos “Migueles”, Alejandro Roy y Javier Palacios. Catalina es Aurora Frías, Damián lo canta Didier Otaola, el Tío Sabino es Luis Álvarez, el Tío Prudencio Juanma Cifuentes, mientras que el dulzainero lleva la voz de Fernando Llorente y Álvaro Aguilar da vida al tamborilero.

La acción transcurre en un entorno rural de la provincia de Segovia a cuya acción ha querido imprimir en algunos momentos Ochandiano “un cierto humor surrealista”. ¿Se escuchará la romanza de Miguel? Sí. Y también habrá una limpieza, como aseguró Ochandiano “para que la obra quede más compensada, pues lo que dice ya la música no hace falta subrayarlo con el texto. Lo que he hecho es ir hacia una versión que se entienda sin tener que exagerarla. Sacar la nobleza del personaje y matizar el lenguaje, ya que el texto contaba con algunas expresiones demasiado incultas, pero que nadie se alarme que en esencia es lo mismo”, explica.

El buen ambiente entre las voces protagonistas queda de manifiesto. No es la primera vez que aterrizan en la Zarzuela este compacto equipo que se denomina Avecrem, “porque no sólo cuece sino que enriquece”, aseguran, ante la carcajada general, aunque no hay mejor comparación para que no queden dudas sobre su trabajo. Para la soprano María Rodríguez el personaje ha crecido como ella “y lo abordo con mayor madurez. Hemos realizado un encaje de bolillos tremendamente emocionante”.

Funciones los días 21, 22, 25, 26, 27, 28 y 29 de noviembre y 2, 3 y 4 de diciembre.