Tenis

Miguel Díaz: «Entiendo que el lunes los tenistas podrán entrenar y pelotear»

El presidente de la RFET habla del regreso a los entrenamientos de los profesionales y de los 1.300 clubes que hay en España y que tendrán que hacer frente a esta crisis por el Covid-19

Miguel Díaz, presidente de la RFET
Miguel Díaz, presidente de la RFETRFET

Miguel Díaz tampoco para en estos días de confinamiento en casa con la familia. «De otra manera, pero también es mucho trabajo», explica el presidente de la Federación Española de Tenis, dividido «entre el ordenador, el WhatsApp y el teléfono». Una de las llamadas es para atender a este periódico y hablar sobre el futuro de su deporte durante y tras esta crisis. Ante la más que probable cancelación absoluta de los circuitos internacionales de la ATP y la WTA la RFET ha ideado unos torneos nacionales.

–Hay algo de lío con las fechas para volver a entrenar, es el lunes 4, pero...

–El Gobierno habla de que a partir del lunes 4 pueden volver profesionales y federados de forma individual y yo entiendo que el tenis cumple los requisitos: es un deporte individual alejado; y que pueden ir a una pista privada que tengan o a una urbanización. Pero todavía nos faltan detalles por concretar, hay muchas dudas que se tienen que aclarar en el decreto que sacará el Gobierno.

–¿Pero entrenar incluso peloteando un jugador y otro?

–Uno está a 20 metros del otro, yo pienso que pueden pelotear. Sigue siendo individual, no hay contacto, hay una distancia de seguridad importante...

–Las bolas, que sí tocan ambos jugadores, pueden ser un problema.

–Al final, el tema es tomar las medidas necesarias higiénicas y de desinfección y las bolas no tendrían que ser un problema. Creo que es perfectamente subsanable jugando entre dos personas.

–Una cosa es entrenar y otra competir de forma internacional.

–Cada día se ve más negro, a ver cómo se cruzan las fronteras, que muchas están cerradas, si un jugador tiene que pasar cuarentena, que en muchos países nos harían hacerla, y no van a ir los tenistas quince días antes para jugar un torneo... No veo sencillo en los meses que quedan este año que esto pueda solucionarse. Veo más sensato que todo se posponga hasta el 1 de enero, se mantengan los rankings hasta el torneo que se dejó de Indian Wells y empezar en enero con su ranking.

–¿Cómo es el circuito nacional que han ideado?

–Como ahora mismo hay tanta incertidumbre, en la RFET pensamos en poder hacer pruebas nacionales, que será más sencillo. Lo pondremos en marcha a expensas de que el CSD y Sanidad den la autorización. Ya hay clubes interesados. Una parte es para los jugadores «top 100», que por fortuna tenemos unos cuantos, y otra, un circuito de 12 pruebas para tenistas del 90 al 700, que también son profesionales de nuestro deporte. Además, daremos alguna ayuda directa a jugadores y jugadoras que no tienen recursos ahora y que lo pueden estar pasando mal. Miraremos caso a caso porque ATP, WTA e ITF también están pensando en dar ayudas a los 700 primeros del ranking. Es una pena, porque en España tenemos una red de torneos internacionales que es la mejor de Europa, desde sub 12, sub 14, sub 16, sub 18 hasta los Futures masculinos, que también somos el primero de Europa, y el tercero en chicas. Y al final todo esto se nos viene abajo este año y es un gran problema para nosotros, los jugadores y los clubes que lo organizan.

–Por partes. Los «top» han acogido bien esta idea...

–Están todos encantados. Ellos están deseando competir, llevan dos meses sin poder hacer su profesión, necesitan actividad y no pueden estar un año parados. Esto algo de competición da, y tendremos televisión y quizá pueda haber público aunque sea limitado. Los aficionados los podríamos ver.

–Segundo. Los jugadores profesionales, pero no «top». Schwartzman se ha quejado de que el 150 del mundo no se pueda ganar la vida con el tenis. ¿Está mal repartido el dinero?

–Todos esos jugadores que van, como hemos dicho, del 90 al 700, lo están pasando mal. Sus ingresos van en el día a día de los torneos, los que disputan los Futures tienen muchos gastos e ingresos no son muchos. Al final estos jugadores y jugadoras no tienen ingresos. Los Grand Slams siempre están subiendo sus premios y creo que debería dedicarse un poco más de dinero a subvencionar estos Futures, que son la base del tenis profesional.

–Y por último, los clubes...

–Tenemos una red tremenda de casi 1.300 clubes que están ahora mismo todos cerrados. Casi el 80 por ciento son clubes con instalaciones propias, te vas a otros deportes y a lo mejor son instalaciones de los municipios, públicos, los nuestros son privados con instalaciones y personal propios, por lo que esta crisis está haciendo mucho daño y se va a pasar mal si no hay unas medidas importantes para poder levantar la economía, pero a nivel general, no sólo de nuestros clubes. Yo considero que a partir del día 11 podrán abrir y ya están viendo cómo lo organizan, sin vestuarios, sólo con entrada de socios... Ya habíamos mandado un protocolo al CSD. Otra cosa es que a los clubes privados les interese, si sólo pueden abrir las pistas y no cafetería, gimnasios o dar clases para varios niños y tienen que levantar el ERTE a lo mejor no sale rentable.

–¿El tenis, como industria, puede aguantar este parón?

–Al final es un parón que va a hacer mucho daño al sector, pero también es un sector consolidado, a nivel de escuelas de niños y niñas estamos en máximos históricos; ahora hay mucha incertidumbre, pero poco a poco se irá reactivando. En los clubes, que son la base de nuestro tenis, también hay gente con vocación que intentará sacarlo adelante como sea. Ya pasó en la crisis de 2008, que fue muy importante, pero se ha ido levantando y se ha seguido con una estructura fuerte.

–Por cierto, ¿cómo está el doctor Cotorro [médico de la RFET y de Nadal que tuvo coronavirus]?

–Estuvo el hombre pachucho, con cierta gravedad, nos tuvo preocupados, ya está en casa y recuperándose. Va bastante bien. También tuve a mi secretaria ingresada en Barcelona... Es que es un tema grave el que tenemos, que está llevando tanta pena a España.

–¿Qué podemos aprender de todo esto como sociedad?

–A ser más responsables, al final lo vemos todo tan lejos, parece que nunca nos va a llegar, y hasta el último minuto que parece que ya no tiene remedio... Debemos ser más responsables con lo que está pasando y más previsores, para tener soluciones más rápidas cuando surjan los problemas.