Nadal y el año que “sabía" que iba a ganar Roland Garros

Asegura que en la edición de 2008 tuvo la mayor “sensación de control y seguridad total” en sí mismo

Quince años después de su estreno en París, Rafa Nadal debía estar persiguiendo su décimo tercera Copa de los Mosqueteros, pero la pandemia del coronavirus lo ha evitado... al menos de momento. Su increíble registro en el Grand Slam sobre tierra batida (93/2) arrancó en 2005, precisamente el año debut. Pero fue más tarde cuando Rafa se sintió imparable sobre la tierra batida de la Philippe Chatrier. En una entrevista con la ESPN, el número dos del mundo ha asegurado que nunca se ha sentido invencible, pero... “Nunca tuve la seguridad de ganar, pero lo más cercano a la sensación de control y seguridad total de mí mismo, fue en Roland Garros 2008”.

El año en que sumó su cuarto título, los cuatro consecutivos, Rafa asegura que no se sintió invencible, aunque los números dicen lo contrario. No cedió un set en todo el torneo y lo máximo que pudo exigirle un rival fue Novak Djokovic en el tercer set de la semifinal. El tie-break que alcanzó el serbio fue su momento más complicado en aquella edición. Arrancó ante el brasileño Bellucci, que tuvo el honor de arrebatarle nueve juegos. Lo que sucedió después de la primera ronda y hasta semifinales fue una apisonadora. El francés Devilder, el islandés Nieminen, Fernando Verdasco y Nico Almagro se sintieron atropellados por el mejor jugador de la historia sobre tierra. Roscos, partidos en los que como mucho cedió cinco juegos, un triple 6-1 en cuartos a Almagro... Rafa aplastó a sus rivales hasta la semifinal en la que Djokovic cayó por 6-4, 6-2 y 7-6 en el partido más exigente de todo el torneo. Porque en la final se repitió lo de las eliminatorias anteriores. Nadal tumbó a Federer en menos de dos horas por 6-1, 6-3 y 6-0 en un monólogo del español.

Además de recordar aquel Roland Garros, Rafa dibujó la ESPN al que sería su tenista perfecto. La condición era que él no se pusiera en ningún apartado y lo que le salió fue esto: “Me vendrían muy bien cosas de otros jugadores. Me quedaria con el saque de Karlovic; la derecha de Federer; el revés de Djovovic; el cortado de Dimitrov; la dejada Marc López y la volea de Federer o de Stepanek. De la determinación y la velocidad en la que se va para delante diría que Roger”, asegura el español.