Fútbol

Partidos con trampa en el regreso del fútbol

Aplausos pregrabados, siluetas de cartón y sonido ambiente. Los clubes de fútbol, no sólo en España, buscan la manera de no sentirse solos a pesar de que las gradas estén vacías en el regreso de la competición

Borussia Moenchengladbach vs FC Union Berlin
Los jugadores del Borussia Moenchengladbach celebran una victoria frente a la siluetas de cartón de sus aficionadosMARTIN MEISSNER / POOLEFE

El Elche ha encontrado la solución al vacío físico y emocional que generan las gradas desiertas por culpa del coronavirus. El club sentará en las gradas del Martínez Valero siluetas de medio cuerpo de sus aficionados. Primero, los abonados, que sólo tienen que enviar una foto al club para «animar» a su equipo en los partidos a puerta cerrada. Después, podrá «sentarse» el resto de aficionados.

La iniciativa está inspirada en la del Borussia Moenchengladbach, que ha situado 13.000 siluetas de aficionados en los primeros partidos y espera llegar a los 20.000. «Crea ambiente en el estadio y al mismo tiempo es un recordatorio de que el fútbol sin aficionados no es lo mismo», explicaba antes del regreso de la Bundesliga Max Eberl, director deportivo del club.

«El Elche nos aporta las fotografías y nosotros las imprimimos en un material resistente al exterior. Lo hacemos con gran calidad gráfica y posteriormente cortamos la imagen en forma de busto humano», explica a Efe David Sempere, gerente de Filmagraph, la empresa que se encarga de crear a estos aficionados de polipropileno, «un derivado del plástico súper ligero, que no hace llama y que no planea en caso de viento», añade. «Además de ser barato es seguro».

«¿Ha entrado usted, alguna vez, a un estadio vacío? Haga la prueba. Párese en medio de la cancha y escuche. No hay nada menos vacío que un estadio vacío. No hay nada menos mudo que las gradas sin nadie», dice Eduardo Galeano en su libro «El fútbol a sol y sombra». Se refería el escritor uruguayo a la memoria de lo vivido en los estadios, que resuena en sus paredes. Lo que suena en un partido a puerta cerrada es el fútbol de verdad, pero sin el alma que nace en las gargantas de los aficionados.

LaLiga pretende llenar ese vacío con sonidos enlatados. Tiene el ambiente de los estadios grabado y se plantea que suene por megafonía, como si el murmullo naciera de los piedras desnudas. Esa opción de ambiente pregrabado también se podría elegir en las retransmisiones de televisión, lo que privaría a los espectadores de escuchar las conversaciones de los entrenadores y los jugadores en el campo.

Además, en el minuto 20 de cada partido en los estadios se escucharán aplausos para premiar a los trabajadores esenciales que no han parado durante la pandemia mientras la mayoría del país se quedaba en casa durante el confinamiento. «Trabajadores sanitarios, de los supermercados, cuerpos y fuerzas de seguridad del estadio...», dice Javier Tebas.

Los aplausos serán reales, aunque también pregrabados. Todos los aficionados pueden registrar los suyos en la web aplausoinfinito.es. Después se hará un montaje que será el que se emita en los estadios y se pueda escuchar también en las retransmisiones televisivas. «No se pararán los partidos. Será como el homenaje que se hace en muchos en un minuto determinado, como a Dani Jarque, por ejemplo», explica Javier Tebas.

En Dinamarca han recurrido a la videoconferencia para llenar las gradas. El AGF de Aarhus utilizó la plataforma Zoom para convocar a sus aficionados al partido en el que regresaba a la competición. Por megafonía se escuchaba el sonido ambiente con cánticos enlatados y en un lateral de las gradas iban apareciendo los rostros de los aficionados que rotaban en la pantalla del Zoom. Allí estuvieron los hinchas los noventa minutos con sus jugadores para que, además de los gritos de lata, se pudieran escuchar los «uy» y los «ooohhh» en tiempo real.

El Aarhus ha sido el equipo que mayor despliegue ha hecho hasta el momento, porque además de permitir la «entrada» al estadio de sus aficionados a través de la cámara de sus dispositivos tecnológicos, habilitó un autocine con pantalla gigante para que los hinchas pudieran presenciar el partido de la forma más real posible.

En las gradas, además de a través de las videollamadas, los aficionados estuvieron presentes con sus fotografías estampadas en cartón y de las bufandas y banderas que las acompañaban en los asientos. Las normas de la grada virtual eran las mismas que las de la grada real en cualquier partido. No se permitían cánticos inapropiados bajo amenaza de expulsión, aunque el club danés no tuvo que apagar a ninguno de sus hinchas.

Al autocine no sólo han recurrido en Dinamarca. Muchos aficionados del Viktoria Plzen presenciaron así el partido decisivo de la liga checa que enfrentaba a su equipo con el Slavia de Praga en la capital del país. Fue un escenario improvisado en el que se vieron imágenes habituales en cualquier campo del país: aficionados sin camiseta, bengalas y cánticos. Fútbol.