Coleman, el campeón del mundo de 100 metros, el sucesor de Bolt, puede perderse los Juegos de Tokio por dopaje

Ha sido suspendido temporalmente por saltarse un control en diciembre, que sería el tercero, lo que le equivaldría a una sanción de dos años

La Unidad de Integridad del Atletismo ha colocado a Christian Coleman, el campeón del mundo de 100 metros y el hombre destinado a liderar la velocidad después de la retirada del Jamaicano Usain Bolt, entre la lista de investigados por dopaje, por haberse saltado un control en diciembre, que sería el tercero. El propio atleta escribió un comunicado en el que intentaba justificarse. El test se lo iban a hacer el 9 de diciembre. Fueron a su casa, llamaron y no estaba, cuando se sabe que los atletas tienen que estar localizables para este tipo de pruebas por sorpresa. Deben indicar, a través de un programa llamado Adams, dónde viven y dónde entrenan y un lugar y un periodo diario de 60 minutos en el que tienen que estar localizables. Esto deben actualizarlo cada tres meses. Coleman explica que cuando fueron a verle estaba de compras, a cinco minutos de casa, y que con una simple llamada de teléfono todo se hubiera solucionado, que siempre le llaman cuando le van a hacer un control antidopaje y no entiende por qué esta vez no fue así. Desliza que fue premeditado que no pasara ese control. Ocurrió lo mismo el 16 de enero de 2019 y el 26 de abril de ese año, por tanto, al acumular tres ausencias en un año se equipara a haber dado dado positivo y podría suponerle una sanción de dos años. Se perdería, por tanto, la gran cita del verano de 2021: los Juegos Olímpicos de Tokio, en los que es el gran favorito.

Coleman ya estuvo cerca de perderse el Mundial de Doha el año pasado por un motivo similar, pero se salvó en el último momento por un tecnicismo. Antes del campeonato en Qatar se anunció que había fallado en tres controles en un año: 6 de junio de 2018, el 16 de enero de 2019 y el 26 de abril de 2019. Los abogados del atleta, al no ser un “no presentado”, sino que había un error en la transmisión de datos del velocista, lograron llevar la fecha de la primera falta al comienzo de ese trimestre. Así, se llevó al 1 de abril y por tanto había pasado más de un año entre los tres controles a los que no se sometió, y no fue castigado. Pero esta vez lo va a tener más difícil. Coleman se defendió atacando: “Todos saben que esto está mal. Algo tiene que cambiar”, dijo en Twitter en referencia a la forma de hacer estos controles. “Nunca he usado y nunca usaré suplementos o medicamentos para mejorar el rendimiento”, insistió en su comunicado. “Estoy dispuesto a hacerme una prueba de drogas todos los días durante el resto de mi carrera para demostrar mi inocencia”, insiste.

Coleman ganó los 100 metros del pasado Mundial de Doha y dos años antes, en 2017, fue plata, por detrás de su compatriota Justin Gatlin y por delante de Bolt. Además, tiene el récord del mundo de 60 lisos en pista cubierta, con 6.34.