Alonso fracasa en Indianapolis

El asturiano no brilló en la edición 2020 de las 500 Millas. El pobre rendimiento del equipo y un fallo mecánico en el coche lo condenaron a la 21º posición. Alex Palou sufrió un accidente sin consecuencias para él. Takuma Sato venció

IndyCar: 104th Running of the Indianapolis 500
Brian SpurlockReuters

La Triple Corona de Fernando Alonso tendrá que esperar. El ansiado triunfo en las 500 Millas de Indianapolis se resiste para el asturiano y, ahora, no será hasta, al menos, 2023 cuando vuelva a intentarlo porque Renault, que le ha fichado para la F1 en 2021 y 2022, no está dispuesto a dejarle correr mientras vista sus colores. Ayer terminó en las últimas posiciones de la edición 2020, 21º, y no es más que el reflejo de lo que viene ocurriendo desde que empezaron las primeras sesiones de entrenamientos. El equipo McLaren y su asociación con Schmidt Peterson no funcionó como se esperaba y necesitará más experiencia para poder optar al triunfo si es que la estructura inglesa continúa. De nuevo ganó uno de los equipos considerados favoritos, Rahal Letterman, y con un motor suministrado por Honda, que en la actualidad es mejor que el otro fabricante, Chevrolet. Pero la marca japonesa vetó cualquier intento de Alonso por recalar en las mejores estructuras y el español lo pagó durante estas semanas. El coche no tuvo buen ritmo en clasificación y cuando se esperaba que tuviera un mejor rendimiento en carrera las cosas no cambiaron demasiado. Además, un fallo electrónico retrasó más todavía al ovetense, que en una de sus paradas en boxes perdió mucho tiempo. Alonso siempre creyó en sus posibilidades de remontada y en la primera parte de la prueba se mantuvo entre los 20 primeros, ahorrando combustible y con un planteamiento estratégico distinto a los de cabeza. Evitó varios accidentes y mostró una gran solidez. Sin embargo, la puesta a punto del monoplaza rápidamente quedó en entredicho frente a sus rivales. Ni siquiera fue el más rápido entre los pilotos con motores Chevrolet. Alonso perdió una vuelta debido a los problemas técnicos de su coche y no pudo brillar como se esperaba.

La victoria en las 500 Millas de Indianapolis tendrá que esperar y antes de volver a intentarlo deberá gestionar con mimo su llegada a un equipo competitivo, con garantías de éxito como le ocurrió en su primera participación, encuadrado en el equipo Andretti Autosport, cuando estuvo a punto de ganar y deslumbró a todo el mundo por su rápida adaptación. Pero sus críticas a Honda cuando montaba sus motores en la escudería McLaren de F1 todavía le pasan factura ya que la compañía japonesa ha impedido su presencia en cualquiera de sus clientes.

Ganar en Indianapolis no es fácil y por más talento que tenga un piloto son miles de detalles los que finalmente deciden el triunfo en el circuito oval. Alonso suma ya dos participaciones en carrera y una en entrenamientos ya que el pasado año ni siquiera se clasificó debido al desastre de equipo que montó McLaren. El esfuerzo del asturiano es máximo, pero no ha contado con las armas necesarias para alcanzar la gloria. La prueba la ganó Takuma Sato. El otro español en liza, Alex Palou, sufrió un fuerte accidente sin consecuencias cuando rodaba entre los diez primeros.