Fútbol

Guerra Bartomeu-Messi: En manos de Guardiola

El City intentará colar «algún» jugador y cumplir con el «Fair Play» Bartomeu puede dimitir, pero con una «venenosa» condición: que Leo diga en público que sigue y que el presidente es el problema

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El «caso Messi» está en un momento de calma tensa, en el que las dos partes actúan como si no pasara nada, pero... La resolución final se mueve entre la «fórmula Neymar» o la «fórmula Cristiano», mientras no quede clara la cláusula liberatoria del futbolista. La FIFA podría permitirle jugar en otro equipo, pero si después el argentino pierde el juicio y tiene que pagar al Barça es un riesgo grande que ningún club querrá asumir.

A la «fórmula Neymar» se agarra el club. El año pasado quiso recuperar al brasileño y viajó a París para negociar, pero prácticamente ni le abrieron la puerta. El equipo francés tenía la sartén por el mango y las presiones del futbolista no fueron suficientes. Ney no se movió de París, aunque parecía imposible dada la delicada situación a la que se llegó con la afición, que incluso le insultaba de forma grave desde las gradas en cada partido. Pero unos cuantos goles después ya hicieron las paces, y tras llegar a la final de la Champions, todo está ya olvidado.

Neymar se queda en la ciudad del amor, y ahí seguirá. Su contrato cumple en 2022. Además, parece complicado que los seguidores barcelonistas se vuelvan contra el mejor jugador de la historia del club, por muy cuestionable que haya sido las manera de intentar irse. No es lo mismo Ney para el PSG que Messi para el Barça. Pero si la entidad del Camp Nou se planta y dice que no negocia, el precio del traspaso son 700 millones, lo que es un sinónimo de imposible.

No quiere quedar Bartomeu como el presidente que echó a Messi del Barça, y el último movimiento es sutil: según TV3, el máximo mandatario estaría dispuesto a dimitir y dejar el mando del club a su junta hasta las elecciones de marzo si con ello la estrella continúa en el Camp Nou, pero pone condiciones: que Leo salga en público y diga que el problema es Bartomeu, algo que no va a suceder porque el futbolista quedaría como un tirano que manda en el Barça y si la temporada se tuerce quizá hasta se le señale a él.

La salida para el atacante argentino es la «fórmula Cristiano». El burofax que mandó se puede interpretar de varias maneras. Por un lado, si dio ese paso parece que sus abogados tiene claro que van a ganar el litigio de la cláusula. Pero el hecho de que se vaya a presentar a los entrenamientos el lunes puede generar dudas. Que Messi quiere irse está claro, y su decisión es firme, y sus movimientos son una presión para el club para obligarlo a negociar y ponerle en esta disyuntiva: salir ahora a cambio de una cantidad importante de 150, 200 millones o más o gratis el próximo verano, cuando termina su contrato. Cristiano también tenía firmado con el Real Madrid hasta 2021 y en 2018, después de conquistar la Champions, llamó a la puerta de Florentino para decir que quería abandonar el Bernabéu. Su cláusula era de 1.000 millones, pero se negoció con la Juve para dejarlo en 100. El portugués tenía 33 años, la edad de Leo.

La marcha de Messi, por otro lado, queda cada vez más en manos de Guardiola y el Manchester City. No son muchos los clubes que pueden hacer frente a una operación así, y los aspirantes se van cayendo. Según «L’Équipe», el PSG no está en la pugna por el argentino. Aunque su traspaso fuera gratis, el equipo francés no podría asumir la alta ficha del futbolista por el «Fair Play» financiero, por el que ya está vigilado por la UEFA.

El Inter sí tiene dinero desde que el empresario chino Steven Zhang es el dueño. Económicamente sería una opción interesante para Messi, más teniendo en cuenta que la presión fiscal en Italia es menor y le permitiría cobrar más, pero deportivamente flojea. Si Leo se quiere ir del Barça, aparte de por los encontronazos con el presidente, es para intentar conquistar de nuevo la Champions, y el conjunto de Milán lleva tiempo fuera del gran foco.

La última final por la Orejona que jugó fue hace justo diez años, con Mourinho en el banquillo y después de superar en semifinales al Barça de Guardiola y Messi. El Manchester United, igualmente, lleva tiempo lejos de los mejores en Europa. El City también se queda a las puertas de la Champions año tras año, pero la presencia de Guardiola en el banquillo es un aliciente. Es con el técnico con el mejor ha rendido, sobre todo en lo colectivo, porque goles ha marcado siempre.

También está Agüero, su amigo, que puede ejercer de guía para un futbolista que sólo ha estado en el Barcelona, donde llegó de niño, y tendría que adaptarse a una liga nueva, con otro idioma... El conjunto celeste debe hacer números, intentar colar algún jugador en la operación y no incumplir el «Fair Play». Desde Argentina se asegura que Messi le ha dicho a Guardiola: «El dinero no será una traba. Quiero jugar en el City».