Otra debacle del Barcelona: Roma, Liverpool, Bayern y... el caso Messi

Roma, Liverpool, Bayern y ahora el intento fallido de Messi de salir del club. El Barcelona aumenta su lista de días negros con este esperpento protagonizado por el mejor futbolista de su historia y, seguramente, uno de los peores presidentes que ha tenido la entidad. Un pulso televisado en el que todos pierden, especialmente el propio club, y que nadie sabe cómo puede terminar, pero es difícil que bien.

Messi ya ha dejado claro que se queda porque no hay otro remedio y que si deseaba salir era para intentar ser feliz, algo que no ha podido conseguir, según sus propias palabras, en los últimos meses. Pensaron el argentino y sus asesores que la piscina tenía agua, pero resulta que estaba vacía porque Bartomeu le había quitado el tapón. Le dijo a su estrella que se iría si lo deseaba, pero después le remitió a la cláusula de 700 millones. Y claro, si había que pagar, el plan de Leo y Jorge ya no era tan efectivo, así que me quedo, aunque piense y diga que la directiva no tiene plan y sólo va tapando agujeros según aparecen.

El papelón ahora es para Koeman, que se supone es el jefe del vestuario, aunque lo haya contratado el presidente al que el futbolista estrella ha vapuleado públicamente con sus declaraciones. Dicen en Italia que si Messi sigue, también lo hará Luis Suárez, al que el técnico dijo adiós en una fría llamada de teléfono.

Si el «10» acaba imponiendo al uruguayo, el papelón ya sería de cuarta regional, aunque bueno, en el fútbol, si se gana, todo vale. Los hinchas suspiraban por mantener a su ídolo, pero como los resultados no acompañen acabará como villano.