Betis-Real Madrid: el plan de Zidane para Isco

El centrocampista se enfrenta a su temporada más importante. Odegaard y Hazard han multiplicado su competencia

El Real Madrid, o los aficionados más bien, discuten acerca de si debe venir un delantero o será suficiente con Benzema y lo que consiga aportar Jovic o si va a llegar otro delantero («Hasta el 4 de octubre puede pasar de todo», contestó como siempre Zidane. «Estoy contento con mi plantilla. Es la mejor, confío plenamente en la plantilla y lo que vamos a hacer es trabajar para estar bien físicamente»). Hablan los madridistas acerca de si Odegaard va a estar a la altura de lo que se le va a exigir o si Hazard, este año, va a demostrar lo que vale y ayudará a dar el salto de nivel que necesita el equipo para competir, sobre todo en la Champions. Pero apenas se habla de Isco, por ejemplo. Hoy estará en el campo del Betis, sin tener muy claro cuál va a ser su papel en este Real Madrid.

La única línea que se ha reforzado es el centro del campo, donde ya le costaba ganarse un sitio, así que se le presenta una temporada crucial, casi definitiva, para demostrar que es un jugador que aún puede dar mucho a Zidane. El francés le tiene fe: después del ostracismo al que le llevó Solari, Zizou llegó, le abrió la puerta y no miró atrás. Pero Isco no ha terminado de volver a ser el futbolista con el que el técnico ganó su primera Liga como entrenador blanco.

La temporada pasada sólo disputó 1.618 minutos, menos que nunca, aunque es verdad que caer tan pronto en Champions no ayudó. Y se lesionó justo cuando volvía el fútbol después de la pandemia. Hubo una serie de circunstancias que no ayudaron, pero también da la sensación de que su peso en el equipo cada vez es menor y que no es capaz de competir con los refuerzos que llegan.

Con el 4-4-2, ahora Odegaard puede jugar en su posición o incluso Hazard. Tampoco le ayuda el otro sistema habitual: con el 4-3-3, no hay sitio para él, que no es hombre de banda. Además, la presencia de Rodrygo y Vinicius hace que sean los recambios habituales cuando Zidane quiere un partido rápido y profundo.

Como centrocampista, a Isco aún le cuesta mantener la velocidad con la que se tiene que jugar en esa zona del campo. Toca mucho el balón y eso, cuando era decisivo, se le perdonaba. Ahora, ya como veterano, tras siete temporadas (pero aún 28 años) se le mira de otra manera, más crítica. Isco va a tener minutos, porque Zidane ya ha demostrado que busca una solución distinta a cada partido y las rotaciones son constantes. «Vamos a jugar muchos partidos y va a haber jugadores que van a jugar más que otros, pero eso es la vida de una plantilla, un equipo. Esto no va a cambiar. A mí lo que me importa es toda la plantilla. Yo siento que cada jugador me puede aportar algo. Me dedico a preparar muy bien a los jugadores y luego a elegir, y es lo que voy a hacer en cada partido», decía ayer. La campaña pasada Isco disputó 30 partidos, 20 de ellos como titular. Habrá que ver, si Hazard se lesiona menos y si Odegaard se hace un sitio, cuántos encuentros disputa esta temporada.

Y más que el número, los jugadores toman nota de la importancia de los choques que juegan. No es lo mismo un clásico que un partido de entreguerras. Sabe Isco que el verano que viene, si todo va bien, llegarán cambios de verdad en el Real Madrid.El año que empieza hoy él, es su mayor desafío. ,