La década prodigiosa del balonmano español y la cuenta pendiente con los Juegos Olímpicos

España ha alcanzado 9 semifinales en los 13 últimos grandes campeonatos, para sumar siete medallas. Falta la olímpica, que puede llegar en Tokio, punto final de parte de esta generación

Raúl Entrerríos, capitán de los Hispanos, muestra el bronce que ganaron en el Mundial de Egipto / Foto: RFEBalonmano
Raúl Entrerríos, capitán de los Hispanos, muestra el bronce que ganaron en el Mundial de Egipto / Foto: RFEBalonmanoLa Razón (Custom Credit)

Joan Cañellas miraba la medalla de bronce en el podio del Mundial de Egipto con mucho detenimiento. Tiene unas cuantas parecidas o incluso mejores, pero ésta es, en cierto sentido, especial. «La primera sí la valoras; después, no es que sea normal, pero sabes que puede haber más oportunidades; y ahora lo vives como si fuera la última, porque es que igual es la última...», explica horas después de un nuevo éxito de los Hispanos. Acababan de aterrizar en Madrid. Era temprano. «Fiesta, poca», admite el lateral del Pick Szeged húngaro. Son tiempos raros y hasta en eso se notó también. Tocaba la recepción en el Comité Olímpico Español y en el Consejo Superior de Deportes, antes de volver a casa, cada uno a su equipo, para reunirse de nuevo en verano a por el último sueño: la medalla en los Juegos de Tokio, si es que la situación por la maldita pandemia permite que se disputen.

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BalonmanoT. Nieto

La selección lleva una década espectacular, siempre en el podio o cerca, pese a que la liga colapsó por la pérdida de patrocinadores tras la crisis de 2008, y la mayoría de los grandes balonmanistas tuvieron que irse a Francia, Hungría, Polonia, Macedonia, Alemania... Para vivir de su deporte. Pero el conjunto nacional no ha parado de triunfar. En 2011 España fue bronce en el Mundial de Suecia, con Valero Rivera en el banquillo. En ese equipo ya estaban Cañellas, Raúl Entrerríos, Maqueda, Morros y Aginagalde, que en este último campeonato ha sido baja por unos problemas en la espalda. Al año siguiente en el Europeo volvieron a las semifinales y en 2013 llegó el éxtasis con el oro en el Mundial que se celebró en España. Ahí ya se habían unido al grupo otros hispanos actuales como Ariño, Gedeón Guardiola o Sarmiento. Las medallas siguieron con Manolo Cadenas de seleccionador y se han convertido en oro (dos Europeos) con Jordi Ribera. El fin de trayecto para muchos de estos jugadores será Tokio. «Veremos qué pasa en verano. Es un grupo veterano, yo soy veterano, no el que más, pero estoy en un momento en el que hay que decidir, también Jordi Ribera, si sigue de entrenador, será quien decida», prosigue Cañellas, que tiene 34 años.

El aplazamiento de los Juegos en 2020 a causa del Covid 19 alteró los planes de algunos como el capitán Raúl Entrerríos, que tenía decidido retirarse y ha alargado su carrera. Viran Morros iba a decir adiós a la selección tras la cita nipona, pero no ha tenido problemas en seguir. «Cuando se confirmó el aplazamiento fue duro, pero tenía que seguir jugando, así que todo esto ha sido para mí un ’'bonus track’' extraordinario, no tenía duda en volver, este grupo es maravilloso», explica el especialista defensivo. Él (37 años), Gedeón (36), que es su compañero en el muro defensivo, Entrerríos (39) y Sarmiento (37) han bromeado estos días en las redes sociales hablando de si para ellos iba a ser «The last Dance», que traducido significa «El último baile» y que es el título del documental de Michael Jordan. Pero ese último baile será en Tokio. La obsesión por los Juegos no la niegan, porque en esta década de oros, platas y bronces, sólo se ha resistido el metal olímpico. En Londres 2012 Francia se interpuso en el camino y en Río 2016 llegó el gran disgusto: la no clasificación. Una espina que se quieren sacar. «Tenemos una cuenta pendiente», admite Cañellas.

Ellos se irán, pero los Hispanos continúan. Del bronce de 2011 al de 2021 hay supervivientes, pero también cambios, como ya pasó antes. En 2005 llegó el primer oro Mundial, que después se alargó con la plata Europea y el bronce en los Juegos de Pekín 2008. Muchos de esos jugadores aguantaron el proceso de transición y llegaron hasta los siguientes éxitos, como por ejemplo Albert Rocas, Hombrados o Alberto Entrerríos. Ya estaba también por ahí un joven Raúl Entrerríos. Ahora, la portería está asegurada con Gonzalo (30) y Rodrigo Corrales (30); los hermanos Álex (28) y Dani (23) Dujshebaev han tomado el peso ofensivo; Solé (28) fue nombrado mejor extremo derecho del Mundial, ha irrumpido el pivote Rubén Marchán (26), Aleix Gómez (23) ha vuelto a mostrar su talento... «Durante 300 días al año pensamos en el futuro inmediato», dice el seleccionador, Jordi Ribera. Los días restantes son para preparar la gran competición que toque. Hacen concentraciones con los más jóvenes en el CAR de Granada para que no se escapen talentos, para inculcarles que si aspiran a ser campeones, tienen que trabajar desde ya y ser profesionales. Así, la rueda de la selección seguirá girando.