Deporte inclusivo

El hombre más rápido de España hace felices a 20 niños con discapacidad severa

Jan farrell, capaz de esquiar a 231 km/h, y la «Fundación También» protagonizan una jornada de deporte adaptado

Jan Farrell, con Aiuru en la jornada de deporte adaptado organizada por la "Fundación También" y el esquiador de Speed Ski
Jan Farrell, con Aiuru en la jornada de deporte adaptado organizada por la "Fundación También" y el esquiador de Speed SkiLa Razón

«Otra vez», dice Aiuri. Con sus cinco años las cámaras que la rodean no le asustan, al contrario que a Pablo, su padre, que prefiere estar un poco más apartado. Aiuri acaba de descender por primer vez por la pista grande de SnowZone de Madrid Xanadú. Aiuri tiene espina bífida, una patología que le afecta a las piernas. Pero eso no le quita las ganas de jugar al baloncesto (en el CD Ilunion, de la ONCE, y ahora en el Real Madrid), de hacer escalada o esquí, como en la jornada del domingo, acompañada de Jan Farrell como monitor, en una mañana fantástica de deporte inclusivo. Jan Farrell es el hombre más rápido de España, y uno de los más rápidos del mundo, sin un motor de por medio. Su deporte es el Speed Ski, que viene a ser lanzarse con unos esquís montaña abajo buscando el máximo de velocidad. Él ha llegado a los 231,66 kilómetros por hora. Nacido en Lancaster, pero afincado en Madrid desde los cinco años, ha decidido retirarse al menos temporalmente. La sensación de velocidad y la adrenalina que tanto le gusta las ha suplido con sus hijas: «He sido padre en abril por segunda vez. Estando todos los días con ellas no he echado de menos ni subir a un avión, que me encanta», asegura Jan. «Y esquiar... Mi hija, con 363 días ya se puso unos esquís en Andorra», añade. No sabe si su retirada es definitiva, esperando también a que pase el covid, pero aparte de con sus hijas llena su tiempo, y su espíritu, con iniciativas como ésta.

Y aquí es donde entra la “Fundación También”, que lleva 20 años luchando por la inclusión. «Son los regalos de Reyes de nuestra Fundación a niños con severas discapacidades y algunos también sin recursos económicos. Hicimos un crowdfunding en Navidad y hubo gente generosa, pero no llegamos a lo que necesitábamos y entonces lo aportó Jan Farrell. La colaboración de SnowZone también ha sido importante», cuenta Teresa Vidal, presidenta y fundadora de “También”. Veinte niños y niñas han podido notar lo que se siente en un descenso, acompañados de profesionales. «Esto lo hacemos para estimularles, para que salgan de sus rutinas, para que experimenten... Son niños que llevan una vida muy rutinaria y hay que romper eso», prosigue Teresa.

La “Fundación También” busca la inclusión y educar en valores, haciendo, por ejemplo, programas en los colegios contra el acoso escolar a estos niños. Y con actividades de escalada, bicicleta, fútbol, esquí, con más dificultades ahora, en «burbujas» pequeñas, por las medidas necesarias por el covid... Los padres están encantados. «Esto se traduce a una estación de esquí, los papás se calzan los esquís y cuando saben, ya esquía toda la familia junta», opina Teresa. Los niños, por supuesto, también, sólo hay que verles las caras, o los gestos, porque algunos de ellos no pueden comunicarse más que con la mirada. Y Jan igualmente se lo pasó en grande. «Ellos disfrutan, pero lo que he disfrutado yo no tiene palabras», admite el esquiador. «La sensación de velocidad que yo sentía creo que es lo que sienten los niños hoy: libertad, conexión con la naturaleza...», continúa.

Farrell le explica a Aiuri que es normal tener miedo (a ella le da un poco de respeto subir al telesilla), que él también lo sentía esquiando a más de 200 km/h. Le enseña su casco aerodinámico y la pequeña no pierde detalle en su silla de ruedas. Le firma una foto y le dice que tiene un nombre muy bonito y ella le desvela el significado. «Aullido de lobo». «Es un nombre vasco, ya lo teníamos pensado antes, pero le va perfecto porque es una luchadora», reconoce Pablo, su padre.

Las pistas de nieve de Madrid SnowZone vivieron una mañana de domingo inolvidable
Las pistas de nieve de Madrid SnowZone vivieron una mañana de domingo inolvidableLa Razón